El Gobierno de EE.UU. entra en cierre temporal

Previamente, el Senado aprobó un proyecto de ley que garantiza fondos para la mayoría de las agencias federales hasta finales de septiembre.

El Gobierno de Estados Unidos entró en un cierre parcial en la madrugada del sábado, después de que el Congreso no lograra aprobar antes de la medianoche un acuerdo para mantener financiadas amplias áreas de la Administración.

El cierre, que comenzó a las 00.01 (hora local), se prevé breve, ya que el Senado avaló finalmente, por 71 votos contra 29, el paquete de gasto que garantiza fondos para la mayoría de las agencias federales hasta finales de septiembre, pero la Cámara de Representantes está fuera de sesión y no tiene previsto examinar la medida hasta el lunes, según dijo a Reuters un asesor del liderazgo republicano citado bajo condición de anonimato.

Legisladores de ambos partidos han trabajado para evitar que el debate sobre la aplicación de las leyes migratorias bloquee el conjunto de las operaciones gubernamentales, en contraste con el otoño pasado, cuando un enfrentamiento entre republicanos y demócratas en torno a la sanidad provocó un cierre de 43 días, el más largo de la historia, con un coste estimado de 11.000 millones de dólares para la economía.

Desde 1977, el Gobierno federal ha sufrido diez interrupciones de financiación de tres días o menos, en su mayoría con escaso impacto real, de acuerdo con el Servicio de Investigación del Congreso, referenciado por Reuters.

El acuerdo aprobado por el Senado separa la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) del resto del paquete presupuestario, lo que permite avanzar en los fondos para otras agencias, como el Pentágono o el Departamento de Trabajo, mientras continúan las negociaciones sobre nuevas restricciones al accionar de los oficiales federales de inmigración.

Los demócratas del Senado, indignados por el segundo ciudadano estadounidense abatido por agentes migratorios en Mineápolis el pasado fin de semana, habían amenazado con bloquear el proyecto de ley para forzar al presidente Donald Trump a ponerle límites al DHS.

Entre las exigencias demócratas figuran el fin de las patrullas itinerantes, la obligación de que los agentes lleven cámaras corporales y la prohibición de que utilicen mascarillas que oculten su rostro, entre otras. Según el texto, los republicanos se declaran abiertos a aceptar algunas de estas propuestas, mientras prosiguen las conversaciones para desbloquear la financiación completa del DHS.