Israel y sus aliados occidentales siempre han intentado provocar, fragmentar y crear divisiones dentro de Irán, y las recientes protestas en el país lo demuestran, afirmó este sábado el presidente iraní, Masoud Pezeshkian.
"En estos acontecimientos, todos sabemos, lamentablemente, que tanto [el presidente de EE.UU., Donald] Trump como [el primer ministro israelí, Benjamín] Netanyahu o los europeos intentaron provocar, sembrar la división e incitar a la gente", señaló el mandatario.
Acusó a los enemigos de la nación persa de implicar "a muchas personas inocentes, que salieron a las calles, y las incitaron a destrozar el país, tal y como ellos decían, a crear conflicto y odio entre la gente, y a crear enemigos".
Pezeshkian sostuvo que "en una protesta social normal no se empuñan armas, ni se mata a miembros de las Fuerzas Armadas, ni se incendian ambulancias ni mercados".
Indicó que la obligación del Gobierno es escuchar la voz de los manifestantes y resolver sus preocupaciones reales, al tiempo que recordó que "la vigilancia del liderazgo y la lealtad del pueblo siempre han frustrado las conspiraciones para dividir a la sociedad".
- Las protestas de masas en Irán, que han dejado más de 3.000 víctimas mortales, estallaron a finales de diciembre motivadas por una profunda crisis económica y el derrumbe de la moneda nacional. Las autoridades iraníes han culpado a la injerencia extranjera, apuntando directamente a Estados Unidos e Israel, así como a la infiltración de "elementos terroristas" en manifestaciones que, según su versión, inicialmente fueron pacíficas.