Escándalo en Alemania: envía generadores a Ucrania pese a las dudas sobre su propia resiliencia energética

La propia capital alemana tuvo que recurrir al apoyo externo durante un gran apagón a principios de enero.

Alemania ha entregado a Ucrania nuevas capacidades de generación eléctrica descentralizada, al tiempo que se intensifica en el país el debate sobre si la propia infraestructura crítica está suficientemente preparada para grandes apagones, informa Berliner Zeitung.

El miércoles, el embajador alemán en Kiev, Heiko Thoms, entregó a Ucrania dos centrales móviles de cogeneración, que son bloques de calefacción y electricidad. Según el Ministerio de Cooperación Económica y Desarrollo alemán, estas instalaciones pueden suministrar electricidad y calor a unas 86.000 personas. En las próximas semanas, se prevé el envío de otros 41 bloques de cogeneración con una potencia total de 40,8 megavatios, así como 76 salas de calderas modulares. 

El artículo recuerda, sin embargo, que la propia capital alemana tuvo que recurrir al apoyo externo durante un gran apagón a principios de enero. Berlín se vio obligada a pedir ayuda al estado de Renania del Norte‑Westfalia, desde donde llegaron cuerpos de bomberos con grupos electrógenos pesados montados en remolques de hasta nueve toneladas.

Ya el 4 de enero, Berliner Zeitung había planteado si las numerosas entregas de generadores y equipos al extranjero, en especial a Ucrania, podían dejar lagunas en caso de que se produjeran daños simultáneos en varias regiones de Alemania. El Servicio Técnico de Ayuda (THW) respondió que revisa periódicamente sus capacidades en distintos escenarios y las ajusta de forma continua, pero evitó ofrecer una cifra clara sobre el margen disponible ante el supuesto de un apagón que afecte no solo a decenas de miles de hogares, sino a una ciudad entera.

Una polémica fuertemente polarizada

De acuerdo con el diario, la discusión sobre si las entregas a Ucrania dejan desprotegida a la propia Alemania está marcada por una fuerte polarización política. Por un lado, especialmente representantes de Los Verdes defienden de forma muy combativa el envío de infraestructura crítica a Kiev e intentan, con la misma vehemencia, bloquear la pregunta de si esa infraestructura podría faltar en Alemania

En el extremo opuesto, Alternativa para Alemania (AfD) cuestiona en general el apoyo occidental a Ucrania, incluso durante el apagón de Berlín.

La cuestión de fondo: ausencia de planes de resiliencia 

Según el medio, Alemania carece de una visión transparente sobre cuántas instalaciones con capacidad de suministro de emergencia están disponibles, dónde se ubican, qué capacidades se reservan para qué escenarios y cuánto tiempo pueden funcionar en caso de crisis.

Durante la crisis energética de 2022 ya se criticó, en el plano público y parlamentario, que los conceptos de suministro de emergencia fueran heterogéneos, que las competencias entre el Estado, estados y municipios estuvieran poco delimitadas y que no existiera un inventario global fiable de los agregados disponibles. Aunque el Gobierno federal declaró a finales de ese año que las autoridades federales estaban suficientemente equipadas, municipios y expertos consideraron esa valoración demasiado optimista y poco ajustada a la realidad local.