Irán está altamente preparado para repeler cualquier agresión y no puede ser destruido, afirmó este sábado el mayor general Amir Hatami, comandante en jefe del Ejército iraní.
"Hoy estamos en alta preparación defensiva y militar, y estamos monitoreando los movimientos del enemigo en la región. Puesto que conocemos sus malas intenciones, tenemos el dedo en el gatillo", declaró el alto militar.
Remarcó que las capacidades ofensivas y defensivas de Teherán se han mejorado y elevado tras 'Guerra de los 12 días' de junio pasado. "El poder defensivo de la República Islámica de Irán hoy es un poder autóctono que no puede ser destruido", aseguró el general.
Se refirió también a las recientes protestas violentas que se saldaron con más de 3.000 muertes. Advirtió también que están "inmersos en una guerra cognitiva" como "parte importante de la guerra híbrida del enemigo, que busca crear una brecha utilizando el ciberespacio y los medios de comunicación".
Al mismo tiempo, señaló que la República Islámica es el sistema de gobierno más pacifista en la región, con el que se puede dialogar solo si es tratado con el debido respeto.
- Las acciones hostiles de EE.UU. hacia Irán tuvieron un importante aumento a principios de enero, cuando el presidente Donald Trump amenazó con intervenir militarmente en la nación persa, con la excusa de la violencia durante las recientes protestas. Y aunque poco después las manifestaciones fueron controladas, retomó las amenazas, esta vez apelando a otros motivos y volviendo a las exigencias relacionadas con los programas nuclear y de misiles.
- El martes, Trump anunció que una "maravillosa Armada" se dirigía hacia Irán, días después de que el portaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate se desplegaran en Oriente Medio, quedando el país persa al alcance de ataques potenciales.
- Las protestas en Irán estallaron a finales de diciembre motivadas por una profunda crisis económica y el derrumbe de la moneda nacional. Las autoridades iraníes han culpado a la injerencia extranjera de la violencia desatada, apuntando directamente a Estados Unidos e Israel, así como a la infiltración de "elementos terroristas" en unas manifestaciones que inicialmente fueron pacíficas.

