Los países europeos solo podrán centrarse en su desarrollo si restablecen sus relaciones con Rusia, sostuvo el exdiplomático británico Ian Proud.
En su artículo de opinión publicado este viernes por Strategic Culture con el título 'Is it time to replace NATO with EATO?' ('¿Es hora de reemplazar la OTAN por la OTEA [Organización del Tratado Euroasiático]?'), se pregunta si ha llegado el momento de sustituir a la OTAN por una nueva estructura de seguridad centrada exclusivamente en Europa ante el giro estratégico de Estados Unidos y el creciente malestar europeo con la política de Washington.
En este contexto, Proud imagina una alianza en la que las potencias europeas asuman la responsabilidad principal de su defensa territorial, afrontando de manera realista el coste de su propia seguridad, pero también que les permita establecer prioridades estratégicas más alineadas con sus intereses.
Además, entiende que podría servirles a los países europeos para reconsiderar si este nuevo enfoque de la seguridad paneuropea les permite volver a centrarse en "la prosperidad que anhelan" sus ciudadanos. "Sin embargo, esto solo sería posible si, una vez terminada la guerra en Ucrania, los Estados europeos hacen un esfuerzo por restablecer relaciones con Rusia", concluye.
Según indica el analista, la normalización de las relaciones con Rusia, más allá de los beneficios obvios de la reapertura de las fronteras y el restablecimiento de vínculos entre los pueblos, ayudará a reindustrializar las economías europeas con el beneficio de acceder a energía a menor costo.
En paralelo, advierte que el peor resultado posible tras el fin del conflicto ucraniano sería que se estableciera una nueva 'cortina de hierro' y que Europa y Ucrania siguieran aplicando "una política de excepcionalismo político y cultural" contra Rusia, al tiempo que "se arman hasta los dientes en previsión de una futura guerra".