Los depósitos de gas de Alemania se han vaciado rápidamente por la ola de frío prolongada y se sitúan este fin de semana en menos del 34 % de su capacidad, el nivel más bajo en años y similar al del año crítico 2022, informó este sábado Bild. A finales de enero de 2025, el nivel era del 58 %, y un año antes llegaba al 76 %.
Los depósitos son la principal garantía para pasar inviernos fríos como el actual; por tanto, la recarga para el próximo invierno se convierte en el gran reto. Según los cálculos, en el verano habrá que inyectar casi un 50 % más de gas que el año pasado para evitar cuellos de botella.
Además, los depósitos solo cubren una parte de la demanda invernal: con las actuales previsiones meteorológicas y una utilización de las terminales de gas natural licuado (LNG) en torno al 60 %, los niveles podrían caer hasta un crítico 10 %. En un invierno aún más frío, las terminales tendrían que funcionar casi a plena capacidad. A su vez, el Ministerio de Economía sostiene, sin embargo, que por ahora el suministro de gas "está garantizado".
