La causa principal de las tensiones entre Washington y Teherán es que Estados Unidos quiere absorber a Irán, declaró el ayatolá Alí Jameneí, líder supremo de la nación persa.
"¿Cuál es el problema entre Estados Unidos e Irán? Esta confrontación, que ha existido durante más de 40 años, ha mantenido una enemistad con Estados Unidos. ¿Cuál es este problema? En mi opinión, el problema se puede resumir en dos palabras: Estados Unidos quiere absorber a Irán; la nación justa de Irán y la República Islámica se lo impiden", explicó el sábado el líder supremo en una reunión con diversos sectores, citado por la agencia Tasnim.
Alí Jameneí subrayó que su nación tiene muchas cosas que la hacen atractiva. "El petróleo de Irán es atractivo. El gas de Irán es atractivo. Los ricos yacimientos mineros de Irán son atractivos. La posición estratégica y geográfica de Irán es atractiva. Hay muchas otras características. Irán es un país al que, de manera natural, un poder codicioso y agresor mira con ojos de avaricia. Quieren apoderarse de este país, como ya lo hicieron antes", subrayó.
El ayatolá agregó que "durante unos 30 años, más de 30 años, los estadounidenses estuvieron en Irán: los recursos estaban en sus manos, el petróleo estaba en sus manos, la política estaba en sus manos".
"Su mano ha sido cortada y quieren regresar"
"Hicieron durante 30 años lo que quisieron. Ahora su mano ha sido cortada y quieren regresar, quieren volver a tener la misma situación", aseveró. "Pero el pueblo de Irán se mantiene firme, con el pecho descubierto, y se lo impide. Ese es el enemigo. La disputa es esa. Todo lo demás —los derechos humanos y esas palabras vacías que pronuncian— no es más que palabrería. El problema es este: ellos codician, e Irán está firmemente plantado y seguirá firme, y, con la ayuda de Dios, hará que el enemigo pierda la esperanza de seguir con sus intrigas y sus molestias", concluyó el líder supremo.
- Las hostilidades de EE.UU. hacia Irán se agudizaron significativamente a inicios de enero, cuando Donald Trump amenazó con intervenir militarmente en el país, con la excusa de la violencia registrada durante las protestas antigubernamentales. Y aunque poco después las manifestaciones fueron controladas, Washington retomó las amenazas, esta vez apelando a otros motivos y volviendo a las exigencias relacionadas con los programas nuclear y de misiles.
- El pasado martes, el presidente estadounidense anunció que una "maravillosa armada" se dirigía hacia Irán, días después de que el portaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate se desplegaran en Oriente Medio, quedando el país persa al alcance de potenciales ataques.
- Por su parte, Teherán ha advertido que cualquier acción militar en su contra "se considerará el inicio de una guerra", al tiempo que afirmó que sus Fuerzas Armadas "están preparadas, con el dedo en el gatillo, para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión". No obstante, expresó su disposición a mantener un "diálogo basado en el respeto y los intereses mutuos".