El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, recordó a EE.UU. que que Teherán ha aprendido "muchas lecciones" después de la 'Guerra de 12 días'.
"Nuestros misiles se probaron en una guerra real la última vez y pudimos comprender sus problemas, sus puntos débiles y sus puntos fuertes", declaró el canciller iraní en una entrevista con CNN, en medio del desplazamiento de fuerzas estadounidenses a Oriente Medio y de un clima de tensión creciente entre Washington y la nación persa que hace presagiar un posible conflicto entre ambas naciones.
"Creo que ahora estamos muy bien preparados. Pero, de nuevo, estar preparados no significa que queramos la guerra", subrayó Araghchi.
Las acciones hostiles de EE.UU. hacia Irán se agudizaron a primeros de enero, cuando el presidente norteamericano, Donald Trump, amenazó con intervenir militarmente en el territorio del país, con la excusa de la violencia registrada durante las recientes protestas en el país persa. Aunque poco después las manifestaciones fueron controladas, el inquilino de la Casa Blanca reanudó las amenazas, esta vez apelando a otros motivos y volviendo a las exigencias relacionadas con los programas nuclear y de misiles.
En este contexto, EE.UU. ha desplegado cerca del país persa su portaaviones USS Abraham Lincoln, acompañado de su grupo de combate.
Por su parte, Teherán ha advertido que cualquier acción militar en su contra "se considerará el inicio de una guerra", al tiempo que afirmó que sus Fuerzas Armadas "están preparadas, con el dedo en el gatillo, para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión". No obstante, expresó su disposición a mantener un "diálogo basado en el respeto y los intereses mutuos".
'Guerra de los 12 días'
La madrugada del 13 de junio de 2025, Israel lanzó un ataque no provocado contra Irán, que degeneró en un intercambio de ofensivas con misiles y drones entre ambas naciones. Durante la llamada 'guerra de los 12 días', los objetivos del país hebreo fueron las instalaciones nucleares de la República Islámica, comandantes militares y altos cargos, así como científicos nucleares. Varios de ellos fueron asesinados junto con familiares.
El enfrentamiento se intensificó cuando EE.UU. se unió a la agresión, atacando tres importantes instalaciones nucleares iraníes. Trump aseguró entonces que el programa nuclear del país persa había sido "destrozado", evaluación que fue cuestionada por la propia inteligencia de Washington. Teherán respondió a la ofensiva estadounidense lanzando un ataque contra la base militar más grande del país estadounidense en Oriente Medio, ubicada en Catar. El 24 junio, Tel Aviv y Teherán anunciaron un alto el fuego que puso fin a los enfrentamientos.