El Gobierno de Cuba afirmó que condena "de manera inequívoca" el terrorismo "en todas sus formas y manifestaciones" y reiteró su disposición a cooperar con EE.UU. y otros países en materia de seguridad, lucha contra el financiamiento del terrorismo y lavado de dinero.
En una declaración difundida el domingo por el Ministerio de Relaciones Exteriores, La Habana sostuvo que mantiene una política de "tolerancia cero" frente a las actividades financieras ilícitas y que actúa "en consonancia con los estándares internacionales".
La Cancillería cubana aseguró "categóricamente" que el país "no alberga, no apoya, no financia ni permite organizaciones terroristas o extremistas", y explicó que cualquier contacto pasado con personas luego designadas como terroristas se produjo únicamente "en contextos humanitarios limitados", ligados a procesos de paz reconocidos internacionalmente y "a solicitud de sus respectivos gobiernos".
"Renovar la cooperación técnica"
Asimismo, subrayó que su territorio "no alberga bases militares o de inteligencia extranjeras" y rechazó la noción de ser una amenaza para la seguridad de Estados Unidos. "Tampoco ha apoyado ninguna actividad hostil contra ese país ni permitirá que nuestro territorio se utilice contra otra nación", remarcó.
En el comunicado, La Habana propuso "renovar la cooperación técnica" con Washington en ámbitos como la lucha contra el terrorismo, la prevención del lavado de dinero, el combate al narcotráfico, la ciberseguridad, la trata de personas y los delitos financieros. Afirmó que continuará reforzando su marco jurídico para respaldar estos esfuerzos y defendió que, cuando ha existido voluntad política de ambas partes, se ha podido avanzar en esos frentes.
"El pueblo cubano y el pueblo estadounidense se benefician del compromiso constructivo, la cooperación conforme a la ley y la coexistencia pacífica", señaló el Ministerio.
"Amenaza inusual y extraordinaria"
La declaración llega en un momento en que el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha reconocido que su Administración mantiene contactos con La Habana. El mandatario señaló recientemente a la prensa que están "hablando con la gente de Cuba, los más altos cargos de Cuba", y se dijo convencido de que "vamos a llegar a un acuerdo con Cuba", aunque calificó al país caribeño como "una nación en decadencia" que "ya no cuenta con Venezuela para sostenerla".
El inquilino de la Casa Blanca firmó el 29 de enero una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" como Hamás y Hezbolá y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China.
- Tras la agresión militar de EE.UU. contra Venezuela, que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, Donald Trump ha realizado declaraciones amenazando con aumentar la presión sobre Cuba.
- Las amenazas tienen lugar en medio del bloqueo económico y comercial que mantiene EE.UU. sobre Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue además reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca. "Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida por EE.UU. hace 66 años, y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la patria hasta la última gota de sangre", manifestó el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.
- El bloqueo que EE.UU. ha impuesto a la isla ha sido sistemáticamente rechazado por la mayor parte de los países del mundo, entre ellos Rusia y China. Además, todas las acusaciones infundadas de Washington han sido desmentidas sistemáticamente por La Habana, que ha advertido que defenderá su integridad territorial.