Rusia rechaza la presión económica y militar sobre Cuba

Moscú tiene intención de proporcionar a La Habana el apoyo político y material necesario.

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, mantuvo este lunes una conversación telefónica con su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, informó la Cancillería rusa.

"Por la parte rusa se ha confirmado la posición de principio respecto a la inaceptabilidad de ejercer presión económica y militar sobre Cuba, incluyendo el bloqueo del suministro de energía a la isla, lo que podría provocar un grave deterioro de la situación económica y humanitaria en el país", señala el comunicado del ministerio.

En este contexto, Moscú expresó su "firme disposición a seguir prestando a Cuba el apoyo político y material necesario".

Nuevas amenazas de Trump a Cuba

La conversación tuvo lugar en medio de la intensificación de las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump a la nación caribeña. 

El inquilino de la Casa Blanca firmó el 29 de enero una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" como Hamás y Hezbolá y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China.

Desde La Habana, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó: "Esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".

Posteriormente, Trump reconoció que su Administración mantiene contactos con la nación caribeña. El mandatario señaló recientemente a la prensa que están "hablando con la gente de Cuba, los más altos cargos de Cuba", y se dijo convencido de que "vamos a llegar a un acuerdo con Cuba", aunque calificó al país caribeño como "una nación en decadencia" que "ya no cuenta con Venezuela para sostenerla".