El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia se pronunció este lunes acerca de las tensiones en torno a Cuba. "Estamos convencidos de que el lenguaje del chantaje y las amenazas es inaceptable", declaró la cartera, respondiendo a preguntas de la prensa sobre las presiones que ejerce Washington en La Habana.
Asimismo, subrayó que Moscú observa "con preocupación" el aumento de las tensiones y "la escalada de la retórica agresiva" de la Casa Blanca hacia la isla, a la que calificó como un "país amigo". Rusia insta a que "cualquier controversia entre Estados" se resuelva "por la vía política y diplomática" y confía en que, "en última instancia, prevalezcan el pragmatismo y el sentido común".
La Cancillería evitó comentar sobre la probabilidad de que las amenazas se traduzcan en acciones concretas. "En cuanto a la evaluación de la probabilidad de que la retórica se traduzca en medidas prácticas, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia no suele hacer conjeturas", agregó el comunicado.
Nuevas amenazas de Trump a Cuba
El inquilino de la Casa Blanca firmó el 29 de enero una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" como Hamás y Hezbolá y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China.
Desde La Habana, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó: "Esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".
Posteriormente, Trump reconoció que su Administración mantiene contactos con la nación caribeña. El mandatario señaló recientemente a la prensa que están "hablando con la gente de Cuba, los más altos cargos de Cuba", y se dijo convencido de que "vamos a llegar a un acuerdo con Cuba", aunque calificó al país caribeño como "una nación en decadencia" que "ya no cuenta con Venezuela para sostenerla".


