Nicaragua celebra el Día Nacional de la Reconciliación y la Paz

La copresidenta Rosario Murillo aseguró que con su obra, el cardenal Miguel Obando Bravo entró al "firmamento de los grandes héroes nicaragüenses, cristianos, solidarios y amantes de la concordia".

Nicaragua celebró este lunes el Día Nacional de la Reconciliación y la Paz y el centésimo aniversario del nacimiento del cardenal Miguel Obando Bravo, recordado defensor de los derechos humanos y mediador ocasional entre los combatientes del Frente Sandinista de Liberación Nacional y el régimen de Anastasio Somoza Debayle, así como por sus esfuerzos en pos de la paz en el país centroamericano.

"Hoy, 2 de febrero, celebramos a nuestro cardenal Miguel, y celebramos al mismo tiempo la reconciliación y la paz que él supo predicar y promover con excelencia, dejándonos un insustituible legado que es también patrimonio nacional: el deber de la paz, de asegurar la paz, el encuentro, la concordia, la reconciliación, todos los días, por el bien de todos", declaró esta jornada la copresidenta, Rosario Murillo.

A ese respecto, la dignataria apuntó que el festejo de la vida del purpurado representa una oportunidad para celebrar el compromiso social de todos los nicaragüenses de "hacer el mandato de Cristo Jesús", pues es el único que garantiza la "vida tranquila, fraternal, segura, laboriosa y próspera" que todos merecen.

"Recordamos a su eminencia en todo momento y circunstancia, e incorporamos esos caminos de permanente procura de paz. Y le recordamos acompañando siempre conversaciones, mediaciones, que aseguraran vida y fuerza, la fuerza de la esperanza, en esta Nicaragua que es de todos", reivindicó la dignataria, quien destacó que del prelado debe hablarse "en presente", pues su ejemplo le hizo entrar al "firmamento de los grandes héroes nicaragüenses, cristianos, solidarios y amantes de la concordia".

Murillo aseveró que las autoridades de Nicaragua tienen la "inmensa responsabilidad de vivir el legado" del cardenal Obando, de conformidad con lo que en su día él les instruyera.

"Es el orgullo de saber cumplir el deber supremo y sublime de construir todos los días paz y bien, en la máxima humildad que también aprendimos de usted, Miguel de la libertad, Chontales... Miguel de la libertad... Miguel de la santidad... Miguel, pastor y gran espíritu que agradecemos a Dios, porque supo enviarlo para brillar en esta Nicaragua digna y libre", completó.