El Gobierno argentino oficializó este lunes la declaración de emergencia ígnea y zona de desastre para la provincia de Santa Cruz, en respuesta al avance de los incendios forestales que afectan principalmente al Parque Nacional Los Glaciares, recogen medios locales.
La decisión, establecida a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 80/2026, extiende la emergencia vigente en Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, provincias patagónicas afectadas por los recientes incendios forestales.
Según el documento oficial, las condiciones hidrometeorológicas adversas en Santa Cruz —sequía, actividad eléctrica y altas temperaturas— dificultan el control de los incendios y aumentan el riesgo para el ambiente y las poblaciones locales.
La respuesta de los recursos desplegados se vio superada en distintas zonas de la región, lo que derivó en la ampliación de la emergencia en una quinta jurisdicción en menos de una semana. La coordinación de las tareas de combate contra los incendios quedará a cargo de la Agencia Federal de Emergencias, dependiente del Ministerio de Seguridad.
Desde el comienzo del verano austral, la Patagonia argentina enfrenta una de las peores temporadas de incendios en décadas, en un escenario marcado por cambios climáticos cada vez más extremos y una disminución de los recursos estatales destinados a prevenir y controlar las llamas. Los incendios ya arrasaron más de 64.000 hectáreas de bosques, cultivos, pastizales y viviendas, una extensión que triplica el tamaño de la ciudad de Buenos Aires.
En Chubut, los incendios, iniciados por un rayo en diciembre y aún fuera de control cerca de zonas residenciales, ya han quemado 20.000 hectáreas en el Parque Nacional Los Alerces. Más al sur, en Puerto Patriada se quemaron 23.000 hectáreas, y el fuego dañó viviendas en Epuyén y El Hoyo, mientras que en El Turbio se quemaron 3.000 hectáreas desde comienzos de este año.