El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha comunicado este martes que ha encargado al Ministerio de Asuntos Exteriores preparar el terreno para las negociaciones con Estados Unidos.
"A la luz de las solicitudes de los gobiernos amigos de la región para responder a la propuesta del presidente de Estados Unidos de entablar negociaciones, he dado instrucciones a mi ministro de Asuntos Exteriores para que, siempre que exista un entorno adecuado, libre de amenazas y expectativas irrazonables, celebre negociaciones justas y equitativas, guiadas por los principios de dignidad, prudencia y conveniencia", escribió el mandatario en X.
Pezeshkian subrayó que "estas negociaciones se llevarán a cabo en el marco de nuestros intereses nacionales".
El problema entre Irán y EE.UU.
Previamente, el ayatolá Alí Jameneí, líder supremo de la nación persa, sostuvo que la causa principal de las tensiones entre Washington y Teherán es que Estados Unidos quiere absorber a Irán.
Alí Jameneí subrayó que su nación tiene muchas cosas que la hacen atractiva. "El petróleo de Irán es atractivo. El gas de Irán es atractivo. Los ricos yacimientos mineros de Irán son atractivos. La posición estratégica y geográfica de Irán es atractiva. Hay muchas otras características. Irán es un país al que, de manera natural, un poder codicioso y agresor mira con ojos de avaricia. Quieren apoderarse de este país, como ya lo hicieron antes", subrayó.
- Las hostilidades de EE.UU. hacia Irán se agudizaron significativamente a primeros de enero, cuando Donald Trump amenazó con intervenir militarmente en el país, con la excusa de la violencia registrada durante las protestas antigubernamentales. Y aunque poco después las manifestaciones fueron controladas, Washington retomó las amenazas, esta vez apelando a otros motivos y volviendo a las exigencias relacionadas con los programas nuclear y de misiles.
- La semana pasada, el presidente estadounidense anunció que una "maravillosa armada" se dirigía hacia Irán, días después de que el portaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate se desplegaran en Oriente Medio, quedando el país persa al alcance de potenciales ataques.
- Por su parte, Teherán ha advertido que cualquier acción militar en su contra "se considerará el inicio de una guerra", al tiempo que afirmó que sus Fuerzas Armadas "están preparadas, con el dedo en el gatillo, para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión". No obstante, expresó su disposición a mantener un "diálogo basado en el respeto y los intereses mutuos".


