El Kremlin valoró positivamente el llamado del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, a levantar la prohibición que pesa sobre las selecciones y clubes rusos, al considerar que supone el inicio de una reflexión necesaria sobre la exclusión del país del fútbol internacional. "Bueno, al menos ya se ha empezado a reflexionar sobre este tema, lo cual es positivo, sin duda. Sí, hemos visto esas declaraciones y las acogemos con satisfacción. De hecho, ya era hora de pensar en ello", declaró el portavoz presidencial, Dmitri Peskov.
El vocero volvió a criticar la politización del deporte a raíz de las sanciones impuestas a Rusia. "Nunca se debió politizar ni el deporte, ni la idea del olimpismo, ni mucho menos el fútbol", sostuvo. En ese sentido, Peskov insistió en que la selección rusa "debe recuperar plenamente sus derechos y la posibilidad de participar en competiciones internacionales de la FIFA".
Según el portavoz, Moscú confía en que el debate sobre el retorno de Rusia al escenario futbolístico mundial llegue al más alto nivel de decisión dentro de los organismos rectores del deporte. "Así lo creemos, lo hemos creído desde el principio y esperamos que, tarde o temprano, se produzcan esos debates 'desde arriba'", concluyó.
Las declaraciones de Peskov llegan después de que Infantino afirmara en una entrevista con Sky News que el organismo deportivo "tiene que" levantar la suspensión impuesta a Rusia en febrero de 2022, tras el inicio de la operación militar en Ucrania. El presidente de la FIFA admitió que la sanción "no ha logrado nada" y solo ha fomentado "más frustración y odio", y sostuvo que "sería de gran ayuda que niñas y niños de Rusia pudieran jugar partidos de fútbol en otras partes de Europa".