La Organización de Naciones Unidas (ONU) enfrenta el riesgo de un "colapso financiero inminente", según afirmó el secretario de ese organismo, António Guterres, y podría quedarse sin dinero en julio.
Varios medios han reseñado la carta que habría enviado Guterres a los 196 países miembros del bloque internacional para pedirles que cumplan con sus obligaciones de pago y revisen "en profundidad" las reglas financieras de la organización.
Las deudas que no han sido canceladas por los miembros ascienden a unos 2.200 millones de dólares, de los cuales 95 % corresponden a impagos de EE.UU. De acuerdo a los cálculos, de no ocurrir un desembolso, en agosto habría que cerrar la sede de Nueva York y se tendría que suspender la Asamblea General de la ONU, prevista para septiembre.