Donald Trump "realmente no quiere" atacar Irán y busca, por tercera vez desde su regreso a la Casa Blanca, un acuerdo nuclear con Teherán, según afirmó un alto funcionario de EE.UU. a Axios.
Tres asesores del presidente estadounidense dijeron al medio que lanzar una acción militar contra Irán en este momento no sería la mejor opción, mientras que el alto funcionario aseguró que Trump ya no cree que las actividades nucleares de Teherán sean una "amenaza legítima e inminente". Además, otra fuente estadounidense aseguró que, "en realidad, son los israelíes quienes quieren un ataque".
Mientras tanto, el mandatario dijo recientemente que una "maravillosa armada" se dirigía hacia Irán, días después de que el portaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate fueran desplegados en Oriente Medio, quedando el país persa al alcance de potenciales ataques.
Al mismo tiempo, los esfuerzos de actores externos, como Turquía, Catar y Egipto, lograron acordar una reunión entre ambas partes este viernes en Estambul. Las autoridades iraníes aseguraron que únicamente discutirán el asunto nuclear y no otros temas que quiera Trump, como el de los misiles.
"Si Irán no acude a las conversaciones del viernes con cosas tangibles, podría encontrarse muy rápidamente en una situación muy mala", afirmó un alto funcionario de uno de los países mediadores.
- Las hostilidades de EE.UU. hacia Irán se agudizaron significativamente a primeros de enero, cuando Donald Trump amenazó con intervenir militarmente en el país, con la excusa de la violencia registrada durante las protestas antigubernamentales. Y aunque poco después las manifestaciones fueron controladas, Washington retomó las amenazas, esta vez apelando a otros motivos y volviendo a las exigencias relacionadas con los programas nuclear y de misiles.
- Por su parte, Teherán ha advertido que cualquier acción militar en su contra "se considerará el inicio de una guerra", al tiempo que afirmó que sus Fuerzas Armadas "están preparadas, con el dedo en el gatillo, para responder de forma inmediata y contundente a cualquier agresión". No obstante, expresó su disposición a mantener un "diálogo basado en el respeto y los intereses mutuos".
Rusia también rechazó las amenazas de Trump, calificándolas como una "injerencia externa subversiva". "Condenamos enérgicamente la injerencia externa subversiva en los procesos políticos internos de Irán. […] Rechazamos con firmeza también los intentos descarados de chantajear a los socios extranjeros de Irán mediante aumentos de aranceles comerciales", declararon desde la Cancillería rusa.


