Alemania rechazó el gas barato ruso y cayó en dependencia energética de EE.UU.: ahora se esfuerza por reducirla

Las importaciones estadounidenses de gas licuado en el país germano representan cerca del 94 %.

El canciller de Alemania, Friedrich Merz, ha puesto su atención en Oriente Medio en busca de diversificar el suministro de energía, luego que el rechazo a los recursos rusos y el sabotaje a los gasoductos Nord Stream 1 y 2 llevaran a Europa a una dependencia prácticamente total de las importaciones estadounidenses, según informa Bloomberg.

El medio señala que Merz partirá este miércoles junto a una delegación de empresarios a Arabia Saudita para reunirse con el príncipe heredero Mohamed bin Salmán. Posteriormente, viajará a Catar y Emiratos Árabes Unidos y volverá a Berlín el viernes.

El viaje representa la primera incursión del mandatario en esta región y tiene como objetivo diversificar las importaciones de energía a nivel mundial y encontrar nuevos mercados para las exportaciones industriales, según dijeron a Bloomberg fuentes del Gobierno alemán bajo condición de anonimato. Además, indicaron que el canciller espera discutir una mayor colaboración en materia de defensa.

La última vez que Alemania intentó cerrar acuerdos energéticos con los países del golfo Pérsico fue en septiembre de 2022, luego de que iniciara el conflicto ucraniano. El rechazo al uso del gas ruso en Europa interrumpió más de la mitad de las importaciones de gas natural del país germano en aquel momento. Esto fue compensado mayormente con el suministro estadounidense.

EE.UU. suministra cerca del 94 %

Según datos del medio, el gas natural licuado representa el 13 % de las importaciones totales de Alemania, con EE.UU. suministrando cerca del 94 %. Aunque Europa se comprometió a comprar al país norteamericano 750.000 millones de dólares en energía hasta 2028, Bloomberg señala que las intenciones del presidente Donald Trump de apoderarse de Groenlandia y sus amenazas arancelarias han convertido las importaciones estadounidenses en un riesgo potencial para la seguridad de Alemania.

No obstante, estas expectativas de diversificación se podrían ver obstaculizadas por las políticas climáticas alemanas, ya que los proveedores del Golfo esperan que sus compradores se comprometan a contratos de al menos 20 años y Berlín ha prohibido las importaciones de gas natural licuado a partir de 2043.

La UE prohíbe importar gas desde Rusia  

La semana pasada, la Unión Europea adoptó un reglamento que prohíbe a los países miembros del bloque importar gas por gasoducto y gas natural licuado procedentes de Rusia, aunque con eventuales excepciones, a partir de 2027.

Las compañías que violen esta prohibición se enfrentarán a multas por valor de hasta el 300 % del monto de la transacción correspondiente a la entrega o el 3,5 % del volumen de negocios total anual mundial de la empresa responsable.

En respuesta, el Kremlin afirmó que las medidas solo limitan al bloque comunitario. "Esos son sus problemas. Siempre han hablado de diversificar el suministro de gas. Y ahora, de hecho, ellos mismos se están limitando en esa diversificación", declaró Dmitri Peskov.

Si quiere saber más sobre los gasoductos Nord Stream y su sabotaje, lea este artículo