Hijo de la princesa heredera de Noruega, relacionada con Epstein, rompe en llanto en pleno juicio por violaciones

Marius Borg Hoiby declaró ante el tribunal que su vida ha estado marcada por un "extremo" deseo de aprobación ligado a ser "conocido solo por ser el hijo de mamá".

Marius Borg Hoiby, hijo de la princesa heredera Mette‑Marit de Noruega, rompió en llanto este miércoles al comenzar sus declaraciones en el juicio en su contra en el Tribunal de Distrito de Oslo, al ser acusado de violación y otros delitos sexuales cometidos en 2018, reporta NRK.

"Me resulta increíblemente difícil hablar delante de tanta gente", dijo al subir al estrado, antes de hacer una pausa, quitarse las gafas y secarse las lágrimas. "He sido seguido por la prensa desde que tenía tres años, acosado y molestado por ellos. Pero haré lo mejor que pueda", añadió.

Interrogado sobre los videos y fotos hallados en su teléfono —cuatro grabaciones y 10 imágenes tomadas entre las 07:12 y las 07:17 del día del supuesto abuso—, Hoiby afirmó: "No puedo recordar haberlos tomado yo mismo". La Fiscalía sostiene que la presunta violación se produjo precisamente en ese intervalo y considera que las imágenes documentan los hechos. La proyección del material se hizo a puerta cerrada.

"Conocido solo por ser el hijo de mamá"

El acusado insistió en que la mujer estaba despierta tanto en el encuentro sexual que dice recordar antes del momento recogido en los videos como en las escenas grabadas. "Por supuesto que estaba despierta. Para empezar, yo no me acuesto con mujeres que no están despiertas", declaró, repitiendo que no tiene memoria de "esa secuencia" concreta y que solo la vio después en las grabaciones.

Hoiby reconoció, no obstante, que en las imágenes se ve a la mujer con los ojos cerrados, pero trató de aplacar la situación, asegurando que él mismo a veces cierra los ojos cuando tiene relaciones sexuales. Explicó que transfirió el material a una aplicación llamada iSafe para que otras personas no pudieran verlo en la galería de su teléfono.

Frente al tribunal, describió su vida en aquellos años como marcada por "mucha fiesta, mucho alcohol y muchas drogas" y habló de un "extremo" deseo de aprobación ligado a ser "conocido solo por ser el hijo de mamá".

El caso se centra por ahora en el episodio más antiguo, de 2018, pero la acusación contra Hoiby abarca 10 presuntos delitos sexuales, incluidos cuatro cargos de violación, además de varios casos de grabaciones sexuales no consentidas.

El macroproceso supone un serio desafío para la monarquía noruega, debido al vínculo familiar del acusado con la princesa heredera Mette‑Marit, aunque él no posee título nobiliario ni derechos sucesorios. El caso estalla, además, en un momento especialmente delicado para la Casa Real, tras la difusión de centenares de correos electrónicos que documentan la estrecha relación mantenida durante años entre Mette‑Marit y el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.

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