El alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, se quejó de la actitud crítica de los habitantes de la capital ucraniana hacia su trabajo. Así, indicó que le regañan si hace mal tiempo y en los días buenos no le dirigen ni una sola palabra de agradecimiento, recoge el medio ucraniano Strana.
"Incluso bromeo: si hay mucha nieve y no hay tiempo para limpiarla, es culpa del alcalde, claro. Llovió mucho y se inundó algún lugar, vuelven a mencionar al alcalde. El viento, el techo voló, los árboles se cayeron, ¿quién tiene la culpa?", manifestó en una entrevista. "Está claro, cuando el cielo está azul, hace buen tiempo, nadie menciona al alcalde y nunca le dan las gracias", añadió.
Una grave crisis energética
Las declaraciones de Klichkó se produjeron en medio de la grave crisis que atraviesa el sistema energético ucraniano. En varias regiones, incluido Kiev, se han impuesto cortes de electricidad de emergencia ante el deterioro de la red. El alcalde de la capital calificó previamente la situación con el suministro eléctrico como la más grave de los últimos cuatro añose instó en varias ocasiones a los residentes a abandonar temporalmente, si es posible, la ciudad.
Vladímir Zelenski culpa de ello a Rusia, omitiendo sus propios ataques y amenazas contra la infraestructura energética rusa, así como el hecho de que Moscú evitó durante mucho tiempo golpear las instalaciones energéticas ucranianas y, este año, incluso aceptó una tregua energética con Ucrania durante una semana, hasta el 1 de febrero.
Desde el Ministerio de Defensa ruso han subrayado en repetidas ocasiones que las ofensivas aéreas se lanzan contra objetivos militares, plantas e instalaciones energéticas que alimentan al sector industrial-militar del régimen de Kiev y son una respuesta a los ataques ucranianos contra la población y la infraestructura civil de Rusia.