El Gobierno de EE.UU. firmó esta semana dos acuerdos sobre minerales críticos (litio, cobre, níquel, cobalto, entre otros) con Argentina y México. Los pactos son leídos como parte de su estrategia para sacar ventaja de las reservas de estos recursos en su disputa abierta con China.
La cancillería argentina anunció el acuerdo a través de un comunicado en el que explicó que ambos países consolidarán "cadenas de valor más sólidas y diversificadas", que generarán "un entorno favorable para la llegada de inversiones productivas de largo plazo". El objetivo, detallan, es responder al crecimiento de la demanda global "y a la aplicación de tecnologías de vanguardia".
También ratificaron su asociación estratégica para desarrollar un suministro "seguro, resiliente y competitivo" en minería y procesamiento de recursos clave para la economía global.
Según el Gobierno argentino, la minería se consolidará junto con la agroindustria y la energía en un pilar de transformación económica, que le permitirá al país incrementar las exportaciones hasta los 100.000 millones de dólares en los próximos siete años.
En México, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, confirmó el diseño de un "plan de acción" junto con EE.UU. y aseguró que servirá para asegurar el suministro de insumos esenciales en diversos sectores clave de la industria.
"México y EE.UU. trabajarán para alcanzar un nuevo paradigma para el comercio preferencial de minerales críticos, respaldado por precios mínimos y otras medidas. El objetivo es asegurar la resiliencia mutua de las cadenas de suministro", explicó el funcionario en un comunicado.
Interés estratégico
El miércoles, el Departamento de Estado de EE.UU. celebró en Washington una reunión ministerial sobre minerales críticos, con la participación de delegaciones de más de 50 países. El propósito declarado era coordinar estrategias para garantizar el suministro de tierras raras, que son elementos químicos metálicos esenciales para las tecnologías modernas y que se procesan principalmente en China.
Según reportes, el objetivo de Washington es reducir su dependencia de China en este sector, mientras que Pekín continúa invirtiendo fuertemente en la extracción y procesamiento de estos recursos.
En la conferencia de prensa posterior al encuentro, el secretario de Estado, Marco Rubio, reconoció que el suministro de minerales críticos podría usarse como herramienta de palanca en geopolítica", pero también para agravar los escenarios ante eventualidades como una pandemia o un proceso de inestabilidad política.
Además, se refirió en concreto al acuerdo con Argentina y consideró que "tanto por los recursos disponibles como por la capacidad de inversión y la experiencia que tienen en el proceso" de minerales críticos, el país sudamericano "va a ser un socio clave".
Por su parte, el vicepresidente J.D. Vance destacó la importancia económica de estos recursos. "No hay nada más real que el petróleo. Y añadiría que no hay nada más real que los minerales esenciales. Y creo que muchos hemos aprendido a las malas durante el último año cuánto dependen nuestras economías de estos minerales esenciales", señaló.