El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, declaró que su país está dispuesto a dialogar con Estados Unidos, al responder a las preguntas de la prensa este jueves.
"Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos, a un diálogo sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir o dialogar", afirmó el mandatario.
Miguel Díaz-Canel sobre el dialogo con EE.UU. https://t.co/OGc5autHEYpic.twitter.com/ERXtyGGWUN
— RT en Español (@ActualidadRT) February 5, 2026
Al responder a la pregunta sobre las condiciones, señaló que este diálogo debe ser "sin presiones" y "sin precondicionamientos".
El mandatario cubano expresó su deseo de que las negociaciones se desarrollen "en una posición de iguales", respetando la soberanía de la nación caribeña y sin interferir en sus asuntos internos.
Cuba no es una amenaza para Estados Unidos
"Los cubanos no odiamos al pueblo norteamericano, reconocemos los valores del pueblo norteamericano", declaró, señalando que entre La Habana y Washington hay toda una serie de cuestiones en las que pueden trabajar conjuntamente "sin prejuicios".
Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidente de Cuba, recordó que la isla nunca ha realizado una acción que ponga en peligro la estabilidad o seguridad de Estados Unidos. https://t.co/qJBwnm3nfzpic.twitter.com/IZzw0KPx4W
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"Nosotros no somos una amenaza para los Estados Unidos", subrayó, señalando que Cuba es "un país de paz". Destacó que la doctrina militar nacional sirve exclusivamente para defender la soberanía y la independencia de la nación, y no prevé "en ningún momento" la agresión a otro país.
Nuevas amenazas de Trump a Cuba
La declaración tuvo lugar en medio de la intensificación de las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump a la nación caribeña.
El inquilino de la Casa Blanca firmó el 29 de enero una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" como Hamás y Hezbolá y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China.
"Esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales", reaccionó el mandatario cubano.
Posteriormente, Trump reconoció que su Administración mantiene contactos con la nación caribeña. El mandatario señaló recientemente a la prensa que están "hablando con la gente de Cuba, los más altos cargos de Cuba", y se dijo convencido de que "vamos a llegar a un acuerdo con Cuba", aunque calificó al país caribeño como "una nación en decadencia" que "ya no cuenta con Venezuela para sostenerla".


