El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, criticó al jefe del Gobierno alemán por sus recientes declaraciones sobre el programa nuclear del país persa, asegurando que Friedrich Merz tiene "ingenuidad política y un carácter desagradable". "Alemania fue en otro tiempo el motor del progreso de Europa; ahora se ha convertido en un motor de regresión", escribió este jueves en X.
Su mensaje fue una respuesta a una publicación de Merz en la que afirmaba que Berlín "quiere trabajar con los Estados del Golfo para promover la paz en la región", pero "los acontecimientos en Irán se interponen". "La violencia debe cesar. Estamos preparados para aumentar aún más la presión y entablar conversaciones destinadas a poner fin con rapidez al programa nuclear iraní", agregaba el canciller alemán.
En este contexto, Araghchi recordó que la participación del grupo E3 (Reino Unido, Francia y Alemania) en las negociaciones sobre Irán había finalizado en septiembre del año pasado, cuando este grupo intentó reestablecer las sanciones de la ONU contra Teherán.
"Ahora Merz suplica que se le permita volver a esas mismas negociaciones. Nosotros, los iraníes, por desgracia nos hemos topado con otros ejemplos de la ingenuidad política y el carácter desagradable de Merz", continuó.
Asimismo, el jefe de la diplomacia iraní destacó que Teherán "siempre ha acogido con satisfacción unas relaciones sólidas con Alemania", por lo que lamenta "doblemente" que Merz sea quien represente al país germano en el escenario mundial.
"Esperamos que en Alemania vuelva a imponerse un liderazgo político más maduro y honorable", concluyó Araghchi.
Clara señal de "nerviosismo e incertidumbre"
Durante su visita a Catar, Friedrich Merz respondió a las críticas de Araghchi, asegurando que sus palabras son una clara señal de "nerviosismo e incertidumbre", ya que existe una gran preocupación por una escalada militar en la región.
Este viernes, representantes de Washington y Teherán se reunirán en Omán para tratar asuntos relacionados al programa nuclear iraní, en medio del aumento de tensiones entre ambas partes.
Una "maravillosa armada" se dirige a Irán
A inicios de enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con una intervención militar en Irán, citando inicialmente como razón las protestas internas en el país. Aunque las manifestaciones cesaron, Washington mantuvo la presión, cambiando su argumento hacia los programas nuclear y de misiles de Teherán.
La semana pasada, la retórica se volvió acción: Trump anunció el envío de una "maravillosa armada" a Irán, tras el despliegue del portaviones USS Abraham Lincoln en Oriente Medio, colocando al país persa en su punto de mira.
Teherán respondió con una advertencia clara: cualquier acción militar en su contra se considerará una declaración de guerra y sus fuerzas están listas para responder de inmediato. No obstante, también dejó abierta una puerta al diálogo, condicionándolo al "respeto mutuo".


