Argentina y EE.UU. firman un amplio acuerdo comercial con quita de aranceles

El pacto bilateral elimina barreras para miles de productos, amplía de forma histórica el acceso de la carne argentina al mercado estadounidense y abre un proceso de revisión sobre acero y aluminio.

El Gobierno de Argentina y el de EE.UU. firmaron este jueves en Washington un acuerdo comercial y de inversiones que contempla una amplia quita de aranceles recíprocos, en lo que la Casa Rosada definió como uno de los mayores avances de la alianza estratégica con la administración de Donald Trump.

El entendimiento fue rubricado por el canciller argentino Pablo Quirno y por el jefe de la Oficina del Representante Comercial de EE.UU., Jamieson Greer, y será enviado al Congreso argentino para su tratamiento, según informó oficialmente el Ejecutivo.

De acuerdo con los primeros detalles difundidos por la Cancillería, EE.UU. eliminará aranceles para 1.675 productos argentinos de diversos sectores productivos, una medida que permitiría recuperar exportaciones por más de 1.000 millones de dólares y mejorar la inserción del país en cadenas globales de suministro.

Acceso preferencial

Uno de los puntos más relevantes del acuerdo es la "ampliación sin precedentes" de la cuota de carne bovina argentina con "acceso preferencial" al mercado estadounidense, que pasará a 100.000 toneladas anuales —80.000 adicionales a las 20.000 ya vigentes—, lo que podría incrementar las exportaciones del sector en cerca de 800 millones de dólares.

En cuanto a los temas más sensibles de la negociación, Washington se comprometió a revisar en forma posterior los aranceles al acero y al aluminio impuestos bajo la Sección 232 de su legislación comercial, una cuestión que había generado fuertes tensiones y que finalmente quedó postergada para futuras discusiones, reportó La Nación.

Por su parte, Argentina eliminará aranceles para 221 áreas —incluyendo maquinaria, transporte, insumos médicos y químicos—, reducirá otros a un 2 % y otorgará cuotas especiales para vehículos y productos agroindustriales, en una estrategia orientada a bajar costos productivos y mejorar la competitividad sistémica.

El acuerdo, celebrado por el Gobierno de Milei como un hito "histórico", abarca además temas como propiedad intelectual, barreras no arancelarias, minerales críticos y acceso a mercados tecnológicos y agrícolas, y se inscribe en un acercamiento estratégico de Washington con Buenos Aires en medio de la disputa geopolítica global por comercio e inversiones.