Una investigación científica mostró que los bonobos o chimpancés pigmeos —una de las especies más cercanas evolutivamente al ser humano— son capaces de participar en juegos de simulación, una habilidad que hasta ahora se consideraba casi exclusivamente humana y ligada en particular al desarrollo infantil.
El experimento, publicado este jueves en la revista Science, se realizó con Kanzi, un bonobo criado en interacción constante con personas, y fue liderado por la investigadora Amalia Bastos, de la Universidad de Saint Andrews (Escocia), junto con Christopher Krupenye, de la Universidad Johns Hopkins (EE.UU.).
Los científicos entrenaron primero al animal para señalar recipientes con jugo real y luego recrearon escenas en las que fingían llenar vasos con un líquido inexistente. A pesar de que los recipientes estaban vacíos, Kanzi logró identificar en la mayoría de los casos cuál 'contenía' el jugo imaginario, superando ampliamente lo que se esperaría por azar.
Capacidad de 'hacer de cuenta'
Lo más relevante es que no recibió recompensas por acertar, lo que sugiere que no estaba simplemente repitiendo movimientos aprendidos, sino comprendiendo el concepto de objetos inexistentes dentro de una situación simulada.
En pruebas adicionales, los investigadores comprobaron que el bonobo distinguía correctamente entre líquidos reales y ficticios, y también podía ubicar objetos imaginarios, como una uva inexistente dentro de un recipiente transparente.
Los autores sostienen que esta capacidad de 'hacer de cuenta' podría remontarse a un ancestro común entre humanos y bonobos de hace entre seis y nueve millones de años, lo que sugiere que la imaginación no sería un rasgo exclusivamente humano.