Perú se consolidó en 2025 como el cuarto mayor exportador de América Latina, con ventas externas por 90.082 millones de dólares, un crecimiento del 21 % interanual, según datos de la Asociación de Exportadores del Perú (ADEX). El país quedó solo por detrás de México, Brasil y Chile, y superó tanto a Colombia como a Argentina en volumen de exportaciones.
El fuerte avance estuvo sostenido principalmente por la minería, que concentró el 66 % de las exportaciones peruanas, de acuerdo con especialistas del sector. El cobre y el oro explicaron en conjunto más de la mitad de las ventas externas, con subas anuales del 20 % y 47 % respectivamente, beneficiadas por el rally global de los metales en un contexto de mayor incertidumbre económica internacional, reportó Bloomberg.
Desde el gobierno peruano proyectan que este impulso continuará. El ministro de Energía y Minas, Luis Bravo, estimó que las inversiones mineras podrían alcanzar un récord de 7.000 millones de dólares en 2026, apalancadas por grandes proyectos en regiones como Arequipa, Cusco y La Libertad. Solo hasta noviembre de 2025 ya se habían viabilizado inversiones por más de 5.133 millones de dólares.
El auge exportador también fue acompañado por una mejora en volúmenes y precios, según el Banco Interamericano de Desarrollo, que destacó que la expansión respondió tanto al aumento de la producción como al encarecimiento internacional de los 'commodities'. En particular, el oro se vio impulsado por su rol como activo refugio, mientras que el cobre creció por la demanda industrial y los temores a una guerra comercial.
La importancia del megapuerto
Un punto de inflexión clave fue la entrada en operación del megapuerto de Chancay, construido por la estatal china COSCO Shipping con una inversión cercana a los 1.300 millones de dólares. En su primer año de funcionamiento movilizó 270.000 contenedores y recibió casi 300 embarcaciones, consolidándose como un nodo estratégico entre Asia y Sudamérica.
Gracias a esta infraestructura y al creciente vínculo comercial, China se convirtió en el principal socio comercial de Perú, concentrando más del 36% de sus exportaciones en 2025, con un crecimiento superior al 30 % como destino. El país asiático es hoy una pieza central en la inserción peruana en las cadenas globales de suministro.
Aunque la minería lidera el salto exportador, otros sectores también aportaron dinamismo. Productos agroindustriales como arándanos, cacao, palta y uvas mostraron avances sostenidos, mientras que las exportaciones pesqueras, en especial de pota, registraron crecimientos excepcionales, reflejando una diversificación gradual del perfil exportador.
Con exportaciones récord de bienes por quinto año consecutivo y una infraestructura estratégica orientada al comercio con Asia, Perú se posiciona como una de las economías más dinámicas de América Latina en materia de comercio exterior, con la inversión china como uno de los motores centrales de su nuevo protagonismo regional.


