La iniciativa del Parlamento Europeo de prohibir las importaciones de acero ruso está creando controversia entre algunos miembros del bloque, varios de los cuales tienen la intención de vetar el proyecto, informó Politico el jueves.
Los parlamentarios apoyaron en general la iniciativa, pero esta en concreto se enfrenta a la resistencia de las capitales europeas, que se oponen a que el Parlamento "se involucre en cuestiones de seguridad".
Las tensiones se agravan por el hecho de que la UE ha aumentado las importaciones desde Rusia de productos semiacabados de acero en un 8,4 %. A pesar de la prohibición formal, Bélgica, la República Checa e Italia siguen importando productos semiacabados de acero rusos, ya que afirman no disponer de fuentes alternativas de suministro.