Will Lewis, el director ejecutivo y editor del Washington Post, nombrado a principios de 2024, anunció su sorpresiva renuncia, según informa The Guardian. Su salida se produce apenas tres días después de que la publicación despidiera a casi un tercio de su plantilla –aproximadamente 300 periodistas–, en una de las mayores purgas recientes en la historia de los medios de comunicación en Estados Unidos.
Lewis había enfrentado fuertes críticas, tanto por su ausencia en la reunión en la que se comunicaron los despidos como por haber sido fotografiado en las celebraciones del Super Bowl mientras se desmantelaba la sección deportiva del diario. En un correo dirigido a los empleados, justificó sus "decisiones difíciles" como medidas necesarias para garantizar un futuro sostenible para el Post.
