Las ambiciones de Washington de dominar el sector energético a nivel global se han hecho especialmente evidentes, sostuvo el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en una entrevista con TV BRICS.
"El objetivo de Estados Unidos de dominar la economía mundial se lleva a cabo mediante el uso de un gran número de medidas coercitivas que no encajan en la competencia leal. Aranceles, sanciones, prohibiciones directas, a algunos les prohíben comunicarse… Nos vemos obligados a tener en cuenta todo esto", afirmó.
Entrevistado con motivo del Día del Diplomático, que se celebra en Rusia el 10 de febrero, Lavrov denunció que, en lugar de cooperar en beneficio mutuo después de que Moscú aceptara la propuesta de Washington sobre el conflicto ucraniano en la cumbre de Anchorage, "se imponen nuevas sanciones, se desata una 'guerra' contra los petroleros en alta mar, lo que supone una violación de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar".
"Están intentando prohibir a la India y a otros de nuestros socios comprar combustibles rusos baratos y accesibles (en Europa ya lo prohibieron hace mucho) y los obligan a comprar gas natural licuado estadounidense a un precio tres veces superior", señaló el canciller ruso.
"Es decir, en el ámbito de la economía, los estadounidenses han anunciado su objetivo de dominio económico", resumió, indicando que el Kremlin por el momento no vislumbra "ningún futuro 'de color rosa'" con Washington en esa materia.
"Los estadounidenses quieren hacerse con el control de todas las rutas de suministro de energía de todos los países líderes y de todos los continentes. En el continente europeo tienen la mirada puesta en los [gasoductos rusos] Nord Stream, volados hace tres años, en el sistema de transporte de gas ucraniano y en el [gasoducto turco] TurkStream", agregó Lavrov.
Paralelamente, el jefe de la diplomacia rusa sostuvo que EE.UU. parece no estar dispuesto a cumplir sus propuestas en cuanto a la crisis ucraniana, hechas en Anchorage. "Además de que parecían haber hecho una propuesta sobre Ucrania y nosotros estábamos dispuestos —ahora ellos no lo están—, tampoco vemos ningún futuro brillante en el ámbito económico", indicó.


