"Abrimos la puerta a un caballo de Troya": Esposa de Noam Chomsky comenta vínculos con Epstein

"Fue un grave error, y por ese error de juicio me disculpo en nombre de ambos", indicó Valeria Chomsky.

Valeria Chomsky, esposa del filósofo, politólogo y activista estadounidense Noam Chomsky calificó de "grave error" sus contactos con Jeffrey Epstein, que han vuelto a salir a la luz tras la reciente publicación por parte del Departamento de Justicia de EE.UU. de archivos vinculados con el ya fallecido pedófilo convicto.

La mujer indicó que tanto ella como su marido, de 97 años, –que sufrió un derrame cerebral grave en junio de 2023, por lo que no puede hacer comentarios al respecto– han sentido "un profundo peso por las preguntas sin resolver" en torno a sus interacciones pasadas con Epstein. "No queremos que este capítulo quede envuelto en ambigüedad", señaló este sábado en un comunicado.

Aunque Chomsky reconoció las reuniones entre su marido y Epstein, así como la asistencia administrativa que brindó su oficina en relación con un asunto financiero privado, enfatizó que "no tenía absolutamente ninguna relación con ninguna de las conductas criminales" del empresario.

"Sin saberlo, abrimos la puerta a un caballo de Troya"

En ese contexto, detalló que la pareja conoció al magnate durante uno de sus eventos profesionales en 2015. "Muy poca gente estaba al tanto de la condena de Epstein en 2008 en el estado de Florida, así que la mayoría del público, incluidos Noam y yo, la desconocía", indicó, añadiendo que eso cambió tras un informe de noviembre de 2018 del periódico Miami Herald.

La mujer recordó que Epstein se presentó como "un filántropo de la ciencia y un experto en finanzas", por lo que "captó la atención de Noam y comenzaron a escribirse". Sin saberlo, abrimos la puerta a un caballo de Troya", continuó. "Epstein comenzó a contactar con Noam, enviándole regalos y creando oportunidades para conversaciones interesantes en áreas en las que Noam ha trabajado extensamente. Lamentamos no haber percibido esto como una estrategia para atraparnos y socavar las causas que Noam defiende", manifestó.

Asimismo, Chomsky admitió que asistieron a cenas en la casa del magnate, ubicada en Manhattan, se alojaron varias veces en un apartamento que les ofreció durante su viaje a Nueva York, y además visitaron el apartamento de Epstein en París "con motivo de un viaje de trabajo". "En todos los casos, estas visitas estaban relacionadas con los compromisos profesionales de Noam. Nunca fuimos a su isla ni supimos nada de lo que ocurría allí", subrayó. Indicó que, al asistir a eventos donde Epstein estuvo presente, se trataron asuntos académicos. "Nunca presenciamos ningún comportamiento inapropiado, delictivo o reprobable por parte de Epstein ni de otros. En ningún momento vimos niños ni menores de edad presentes", dijo.

"Fue un grave error"

Así, la mujer aseguró que, solo después del segundo arresto de Epstein en julio de 2019, ella y su marido supieron "el alcance y la gravedad de lo que entonces eran acusaciones, que ahora están confirmadas, de crímenes atroces contra mujeres y niños".

"Fuimos negligentes al no investigar a fondo sus antecedentes. Fue un grave error, y por ese error de juicio me disculpo en nombre de ambos. Noam me contó, antes de su derrame cerebral, que sentía lo mismo", enfatizó. Indicó que para su familia fue "profundamente perturbador" darse cuenta de que se habían involucrado con alguien que se presentó como un amigo útil pero que "llevó una vida oculta de actos criminales, inhumanos y pervertidos".

"Espero que esto aclare y explique retrospectivamente las interacciones de Noam Chomsky con Epstein. Noam y yo reconocemos la gravedad de los crímenes de Jeffrey Epstein y el profundo sufrimiento de sus víctimas. Nada en esta declaración pretende minimizar dicho sufrimiento, y expresamos nuestra solidaridad incondicional con las víctimas", manifestó.

Vínculos entre Chomsky y Epstein

La relación entre Noam Chomsky y Epstein ha vuelto a estar bajo escrutinio después de que materiales publicados por el Departamento de Justicia arrojaran luz sobre su amistad.

Cuando Epstein fue investigado por acusaciones de tráfico sexual en 2019, le pidió consejo al profesor emérito de lingüística en el Instituto Tecnológico de Massachusetts sobre cómo responder. "He visto el horrible trato que te están dando la prensa y el público. Es doloroso decirlo, pero creo que la mejor manera de proceder es ignorarlo", escribió Chomsky en un correo electrónico firmado "Noam" que el magnate compartió con un colaborador.

"Lo que los buitres anhelan es una respuesta pública, que a su vez proporcione una oportunidad pública para una avalancha de ataques venenosos, muchos de ellos provenientes de simples buscadores de publicidad o chiflados de todo tipo", continuó en el mensaje. "Esto es especialmente cierto ahora con la histeria generada por el abuso a las mujeres, que ha llegado al punto de que incluso cuestionar una acusación es un delito peor que el asesinato", añadió.

Al comentar esa nota, Valeria Chomsky declaró que "debe interpretarse en contexto", explicando que Epstein le había afirmado a su esposo que "estaba siendo perseguido injustamente". "Noam habló desde su propia experiencia en controversias políticas con los medios. Epstein creó una narrativa manipuladora sobre su caso, en la que Noam, de buena fe, creyó. Ahora está claro que todo fue orquestado, ya que, al menos, una de las intenciones de Epstein era intentar que alguien como Noam reparara la reputación de Epstein por asociación", conluyó.

Otro mensaje del académico, publicado por el comité de supervisión de la Cámara de Representantes el año pasado, muestra al intelectual afirmando que había sido una "experiencia muy valiosa" tener "contacto regular" con Epstein (no está claro si el mensaje llegó a ser enviado a alguien). Mientras, otra correspondencia publicada por el Departamento de Justicia muestran a Epstein compartiendo un chiste fálico con Chomsky y al politólogo "fantaseando con la isla caribeña", informa The Guardian.