Budapest denuncia "persecuciones abiertas en las calles de las ciudades ucranianas"

"Muchos hombres ucranianos —abuelos, padres, hermanos, hijos, nietos— intentan desesperadamente escapar de Ucrania para evitar el reclutamiento, que significa ser enviados al frente y, probablemente, morir", afirmó Peter Szijjarto.

El ministro de Asuntos Exteriores y Comercio de Hungría, Peter Szijjarto, volvió a denunciar en redes la forma de actuar de las autoridades de Ucrania para movilizar por la fuerza a civiles y enviarlas a la zona de combates con motivo del reciente arresto de un húngaro étnico.

"El pueblo ucraniano no quiere morir, pero vemos a diario imágenes del reclutamiento forzoso y, a menudo, se producen persecuciones abiertas en las calles de las ciudades ucranianas", escribió. "Muchos hombres ucranianos —abuelos, padres, hermanos, hijos, nietos— intentan desesperadamente escapar de Ucrania para evitar el reclutamiento, que significa ser enviados al frente y, probablemente, morir".

Mientras tanto, los Centros Territoriales de Reclutamiento no son los únicos responsables de esta práctica, según el canciller, porque los guardias fronterizos, dice, "están haciendo todo lo posible para atrapar a los fugitivos".

Szijjarto informó, sin especificar los nombres, que las autoridades ucranianas arrestaron recientemente "a un húngaro que había intentado ayudar a cinco hombres ucranianos a escapar a Hungría". Los diplomáticos de Budapest le brindaron protección consular de inmediato en la localidad de Béregovo (región transcarpática) y lo están apoyando en el proceso penal, escribió el canciller y exigió a continuación el cese inmediato del reclutamiento forzoso.

La semana pasada, el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, condenó esta práctica y avisó que no dejará que Kiev utilice a los ciudadanos de etnia húngara como "carne de cañón". "Todos los oficiales ucranianos responsables del reclutamiento forzoso serán expulsados de Hungría sin demora", advirtió.

El propio canciller señaló en septiembre pasado la movilización forzosa llevada a cabo en Ucrania como "una de las mayores vergüenzas europeas del siglo XXI". "Todo el mundo sabe que durante este servicio militar obligatorio a menudo se golpea a la gente, en algunos casos hasta la muerte, y pueden hacerlo porque, según los políticos proguerra de Europa, a Ucrania se le permite hacer cualquier cosa en esta situación", dijo Szjijjarto en una rueda de prensa.

En octubre pasado, la diputada ucraniana Mariana Bezúglaya reveló que alrededor de 250.000 compatriotas se encontraban ausentes sin permiso de sus unidades.