La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, criticó a quienes protestaban contra los Juegos Olímpicos, tras los disturbios registrados en Milán y los presuntos actos de sabotaje ferroviario.
El pasado sábado, unas 10.000 personas protestaron en Milán contra el impacto ambiental y económico de los JJ.OO., y también contra la presencia de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EE.UU. (ICE), desplazados en Italia para garantizar la seguridad de la delegación estadounidense, informó un medio local.
Aunque la mayoría de la marcha fue pacífica, un grupo de manifestantes se enfrentó a la Policía. Los agentes se vieron obligados a utilizar gases lacrimógenos y agua a presión para controlar la situación.
"Atentado premeditado"
Asimismo, se registraron actos de sabotaje en las líneas ferroviarias de Bolonia y Pesaro: se cortaron cables y se incendiaron infraestructuras clave, lo que provocó caos y la cancelación masiva de trenes. El ministro de Infraestructura y Transporte, Matteo Salvini, calificó los hechos de "atentado premeditado" contra Italia.
En un mensaje publicado en redes sociales, Meloni tildó a los manifestantes violentos y a los saboteadores ferroviarios de "enemigos de Italia y de los italianos". En la misma publicación, expresó su solidaridad con las fuerzas de seguridad y el personal de apoyo, señalando que su trabajo "se verá menoscabado por estas bandas de delincuentes".
Frente a estos actos, la jefa de Gobierno destacó el papel de los voluntarios. "Ellos son quienes desean que Italia brille, sea admirada y respetada", aseguró.


