El alcalde de la ciudad fronteriza de Windsor, en la provincia canadiense de Ontario, Drew Dilkens, arremetió este lunes contra las nuevas amenazas del presidente de Estados Unidos sobre el puente que se está construyendo entre ambos países.
La misma jornada, Donald Trump declaró que no permitirá que se abra el puente, que conecta Ontario con el estado de Míchigan, hasta que EE.UU. sea "totalmente compensado" por la nación vecina. "Canadá ha tratado a Estados Unidos de forma muy injusta durante décadas. Ahora, la situación está cambiando para EE.UU., ¡y rápido!", escribió el mandatario en su red social Truth Social.
"Es una locura", afirmó Dilkens en una entrevista a CBS.
"De verdad que no puedo creer lo que leo", señaló el alcalde. "Cuanto antes lleguemos a las elecciones intermedias y, con suerte, veamos un cambio, mejor para todos", agregó.
Además, según Dilkens, algunas afirmaciones de Trump son incorrectas desde el punto de vista factual, ya que el presidente sostuvo que el puente se está construyendo "prácticamente sin contenido estadounidense", mientras que se utilizó acero estadounidense en la construcción de la estructura desde el lado de Míchigan.
El costo de 6.400 millones de dólares del puente Gordie Howe ha sido financiado íntegramente por el Gobierno federal de Canadá, pero el puente es de propiedad pública conjunta de Canadá y del estado de Míchigan, aclara el medio. La construcción principal ya está terminada; solo faltan las pruebas y las inspecciones finales, y se espera que la apertura tenga lugar este año.
- Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, la relación entre Ottawa y Washington ha vivido momentos de tensión. El mandatario estadounidense ha reiterado que le gustaría que Canadá se convierta en el estado 51 de EE.UU. y ha denostado el T-MEC, al asegurar que son sus vecinos los que precisan de este tratado comercial.


