Un mujer china tomó una audaz decisión de dejar su trabajo como gerente sénior en un gran desarrollador inmobiliario de Pekín para mudarse a una isla deshabitada en el mar de China Oriental, recoge el South China Morning Post.
Yue Li, una mujer nacida en la década de 1980, abandonó 20 años de trabajo corporativo para convertirse en inspectora de calidad en una base de alimentación de peces en la isla deshabitada Dongzhai a unos 40 kilómetros de la isla habitada más cercana, Daishan.
La mujer reveló que la presión laboral había llevado su salud física y mental a un "punto crítico", viajaba con frecuencia por negocios y, cuando estaba en la capital, pasaba cuatro horas diarias en desplazamientos. "Apenas tenía tiempo para mí. Mi salud física y mental empezaba a resentirse", dijo, a lo que agregó: "Me pregunté: ¿es esta la vida que quieres?".
En un viaje a Zhoushan, en la provincia oriental de Zhejiang, Yue contó que vio el anuncio de trabajo en la isla Dongzhai, asegurando que le atrajo la posibilidad de "estar lejos del bullicio de la ciudad" y disponer de tiempo para leer, contemplar el atardecer y el mar.
Su labor diaria consiste en inspeccionar el equipo de alimentación de los peces, monitorear la temperatura del agua y el estado del oleaje, y garantizar el crecimiento óptimo de los animales en el vivero. Su salario es de 3.000 yuanes (unos 430 dólares) al mes y ofrece cuatro días libres cada dos meses. Sin embargo, Yue asegura que no se arrepiente de su decisión y aún disfruta de su vida en la isla.
Tras un mes en la isla, la mujer admitió que las condiciones no eran nada fáciles. Comentó que la gran parte del tiempo el clima ha sido tormentoso, la lluvia llegó a filtrarse por el techo de su cocina y, con vientos de intensidad 9, lo que le impedía encender fuego para cocinar. Los suministros se los entregan por barco con poca frecuencia y a penas tras un día en la isla descubrió la presencia de ratas, que le robaron incluso un tubo de pasta de dientes.
"Aquí hay muchísimas anguilas y cangrejos. Hay más que suficiente para comer", dijo en un video en sus redes sociales, añadiendo que esta experiencia será "sin duda un momento culminante" en su vida. "He buscado mi libertad y paz interior en este entorno sencillo y a la vez duro", señaló.


