Revelan el rostro de un 'vampiro' mutilado durante un macabro ritual hace más de 400 años (FOTO)

En aquella época y cultura, se creía que el alma permanecía unida al cuerpo durante unos 40 días después de la muerte, lapso durante el cual podían aplicar diversas medidas preventivas para evitar que los difuntos regresaran como vampiros.

Un grupo de científicos ha reconstruido la imagen del rostro de un hombre que, tras ser exhumado, fue decapitado y enterrado boca abajo hace más de 400 años, según un reciente artículo publicado en la revista OrtogOnLine.

El experto en gráficos Cicero Moraes inició el proceso reconstruyendo virtualmente el cráneo del hombre a partir de los datos de una tomografía computarizada. Aunque el cráneo estaba parcialmente fragmentado en el momento de su descubrimiento, fue posible reconstruirlo y digitalizarlo. Sus restos fueron hallados en 2023 en una tumba de la fortaleza de Racesa, ubicada a 112 kilómetros al sureste de Zagreb (Croacia).

Posteriormente, se emplearon datos de donantes vivos para trazar la probable ubicación de los rasgos faciales y el grosor del tejido blando en distintos puntos del cráneo. También se empleó una técnica denominada deformación anatómica, mediante la cual se ajusta virtualmente la cabeza de un donante hasta que coincide con el cráneo del individuo estudiado, revelando así un posible rostro.

La combinación de estos métodos produjo un rostro objetivo, basado únicamente en la forma del cráneo, sin incluir rasgos subjetivos como el cabello o la pigmentación de la piel. Una segunda versión, de carácter más artístico, incorpora algunos de estos elementos especulativos para lograr una recreación más realista.

"Vida bastante turbulenta"

"La cicatriz facial y otras lesiones sufridas durante su vida son una señal bastante significativa de que su vida pudo haber sido bastante turbulenta", comentó Moraes sobre el individuo, que vivió en el siglo XV o XVI, medía aproximadamente 1,62 metros y se cree que murió entre los 40 y 50 años de edad.

Por su parte, la arqueóloga Natasa Sarkic, miembro del equipo de excavación, explicó que en dicha época se creía que las personas que morían de forma violenta, se habían comportado con agresividad en vida o eran consideradas pecadoras o socialmente desviadas, corrían el riesgo de convertirse en vampiros.

"Podría haber sido considerado un 'vampiro' o una amenaza sobrenatural debido a su desfiguración facial y su estilo de vida marginal, caracterizado por la violencia interpersonal reiterada", añadió. "Se creía que estos seres eran inquietos, vengativos y capaces de dañar a los vivos, propagar enfermedades y matar personas o ganado", continuó.

Asimismo, Sarkic señaló que, según la tradición eslava, el alma permanece unida al cuerpo durante unos 40 días después de la muerte. Durante ese periodo, se podían emplear diversas medidas preventivas para evitar que los difuntos regresaran como vampiros, detalló.

Estas incluían clavar estacas, quemar o decapitar el cadáver, enterrarlo boca abajo, lastrarlo con piedras o vendar las extremidades. Por lo tanto, este entierro evidencia prácticas comúnmente asociadas con los rituales 'antivampiro' de la época, concluyó la arqueóloga.