El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, declaró este miércoles que, mientras el pueblo se mantenga unido, ninguna potencia extranjera podrá paralizar al país persa.
Durante su discurso dedicado a la marcha por el 47.° aniversario de la Revolución Islámica, el mandatario señaló que el Gobierno considera las expresiones de protesta "una bendición para corregir los asuntos y escuchar la voz de los críticos", subrayando que existe "una línea clara entre la protesta cívica y la destrucción de bienes públicos".
"Detestamos la destrucción, el sabotaje, matar y prender fuego. Ningún iraní toma un arma para matar a un iraní; ningún iraní incendia una mezquita; ningún iraní prende fuego a los medios de transporte y a los bienes públicos; ningún iraní pide a un extranjero que viole este país y esta tierra", manifestó Pezeshkian.
"Ningún hombre libre pide al enemigo que venga a resolver los problemas internos. Nos sentamos nosotros mismos y resolvemos nuestros propios problemas, y estamos plenamente dispuestos a hacerlo", resaltó, agregando que la solución no implica incendios ni rumores falsos.
En esta línea, aseveró que, mientras toda la nación —"universitarios, emprendedores, artistas, científicos, deportistas y todos los gremios"— se mantenga unida, "ninguna potencia podrá paralizar Irán". "Quiero agradecer a la nación de Irán por su presencia, su paciencia, su aguante y su obediencia al líder supremo en estas crisis, con todas las dificultades existentes. Les estamos en deuda", expresó.
- Las protestas en Irán iniciaron a finales de diciembre de 2025 a raíz de la devaluación de la moneda nacional, pero pronto se agravaron, convirtiéndose en disturbios y manifestaciones en contra del Gobierno. Las autoridades iraníes acusaron a EE.UU. e Israel de haber organizado estos disturbios.
- Posteriormente, a principios de enero, las hostilidades de Washington hacia Irán se agudizaron significativamente, cuando el presidente Donald Trump amenazó con intervenir militarmente en el país, con la excusa de la violencia registrada durante las manifestaciones.