El Telescopio Espacial Hubble de la NASA capturó un espectáculo de luces alrededor de una estrella que se muere rápidamente, informó el martes la agencia espacial estadounidense, que difundió además una imagen del evento cósmico.
Según la NASA, la foto muestra un impresionante contraste de luces y sombras en la nebulosa del Huevo, moldeado por polvo estelar expulsado. Situada a unos 1.000 años luz, en la constelación del Cisne, esta nebulosa alberga una estrella central oculta tras una densa nube de polvo, como una "yema" escondida en una "clara" oscura y opaca.
"Los haces gemelos de la estrella moribunda iluminan lóbulos polares de rápido movimiento que atraviesan una serie más lenta y antigua de arcos concéntricos. Sus formas y movimientos sugieren interacciones gravitacionales con una o más estrellas compañeras ocultas", explica la NASA
Se trata de la primera nebulosa preplanetaria descubierta, la más joven y la más cercana a la Tierra. Una nebulosa preplanetaria es la fase previa a una nebulosa planetaria: una estructura de gas y polvo formada por las capas expulsadas de una estrella moribunda similar al Sol.
Desde el organismo aclararon que la nebulosa del Huevo ofrece una oportunidad poco común para poner a prueba las teorías sobre las últimas fases de la evolución estelar. En esta etapa temprana, la nebulosa brilla al reflejar la luz de su estrella central, que se escapa por un "ojo" polar en el polvo circundante. Esta luz fue expulsada de la superficie estelar hace solo unos cientos de años.
"La compacta Nebulosa del Huevo se halla todavía en una breve fase de tránsito —la etapa preplanetaria— que dura apenas unos pocos miles de años. Eso la convierte en un momento ideal para estudiar el proceso de eyección mientras las pruebas forenses siguen frescas", señala la institución.
En este contexto, la NASA destaca que los patrones simétricos captados por el Hubble son demasiado ordenados para proceder de una explosión violenta como una supernova.
"En cambio, los arcos, lóbulos y la nube central de polvo se originan probablemente en una serie coordinada de eventos de expulsión mal conocidos en el núcleo enriquecido en carbono de la estrella moribunda", detalla.
Estrellas envejecidas como esta, recuerda la NASA, forjaron y liberaron el polvo que acabó sembrando futuros sistemas estelares, entre ellos el nuestro, del que surgieron la Tierra y otros planetas rocosos hace 4.500 millones de años.