El principal sospechoso del asesinato de Lucas Ignacio Pires, exjugador del club Almirante Brown, ocurrido en la provincia argentina de Buenos Aires, se entregó este martes ante la Justicia.
Marcos Pires, hermano de la víctima, se presentó en la Fiscalía de Homicidios de La Matanza y confesó haber participado en la pelea que terminó con la muerte del exfutbolista. "Fue una pelea, no lo quise matar", declaró, citado por el medio local Primer Plano Online.
De acuerdo con su testimonio, durante el enfrentamiento su hermano tomó una piedra y él agarró una botella para defenderse, dijeron fuentes familiarizadas con el asunto al portal.
El crimen ocurrió el viernes en la localidad de Rafael Castillo. La víctima recibió cortes en el brazo que le seccionaron una arteria y provocaron su muerte por la pérdida de sangre. El ataque quedó registrado por una cámara de seguridad de la zona.
Tras el hecho, el agresor se refugió en distintas viviendas, lo que llevó a la Justicia a desplegar varios allanamientos para localizarlo, después de que no se presentara el lunes en la sede judicial.
Finalmente, el hombre se entregó y quedó a disposición de la Fiscalía mientras avanzan las diligencias. La causa está caratulada como homicidio simple, delito que prevé una pena de entre 8 y 25 años de prisión.