La multinacional neerlandesa Heineken recortará hasta 6.000 empleos a nivel mundial en los próximos dos años, lo que corresponde a casi el 7 % de su plantilla de 87.000 trabajadores.
La decisión tiene que ver con la previsión de un menor crecimiento de los beneficios para este año y una tendencia a la reducción en las ventas de cerveza, motivadas en parte por las preocupaciones de salud entre los consumidores, según Bloomberg.
Entre otros factores, la industria cervecera, en la que Heineken es el segundo fabricante más grande a escala mundial, está sintiendo el impacto de los medicamentos para bajar de peso, que han afectado a la demanda de alcohol.