Un nombre de la izquierda se ha puesto 'de moda' en la política española en los últimos meses. Se trata de Gabriel Rufián, portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso de los Diputados.
Rufián lleva un tiempo siendo una figura al alza en la escena política del país, algo que tiene mérito si se tiene en cuenta que es un político independentista. Sin embargo, sus posiciones han logrado atraer la complicidad y los elogios de votantes y simpatizantes a lo largo y ancho de toda la geografía española.
Tiene 44 años y es diputado desde 2016, época en la que afirmaba que su dedicación a la política institucional era temporal, al punto en que aseguraba que dejaría su escaño en 18 meses. Desde entonces, ha pasado una década y Rufián ya es conocido como uno de los oradores más apreciados del Hemiciclo.
En las últimas semanas no para de acaparar titulares de medios de comunicación, tras dar a conocer su opinión sobre la situación actual y repetir que "algo hay que hacer".
Objetivo: parar a la ultraderecha
Rufián ha dejado claro que su objetivo es ponerle un freno a la derecha y a la ultraderecha, un espectro político que él considera que podría hacerle la vida imposible a la población en general y a los migrantes en particular.
"Lo que viene no es lo de siempre. Vienen ilegalizaciones, encarcelamientos, cierres de medios de comunicación, imputaciones a periodistas que no sean de la cuerda (…) Cosas muy chungas [malas], como estamos viendo en otros sitios", dijo en una reciente entrevista, en referencia a la situación de crispación política en EE.UU. desde que Donald Trump volvió a la presidencia.
Por eso, su propuesta es unir a las izquierdas en torno a una alianza de carácter plurinacional y republicano, que pueda convertirse en opción electoral y aglutinar formaciones con sensibilidades similares. La iniciativa pretende conectar con una buena parte del electorado que se siente huérfana ante las crecientes divisiones y fragmentaciones en las formaciones de su espectro ideológico.
Tras el anuncio en los medios de comunicación, la semana que viene escenificará el primer acto de su apuesta. Para ello, se reunirá en un espacio público con Emilio Delgado, uno de las mayores figuras de Más Madrid, otro gran orador cuyas intervenciones han sacado los colores a la presidenta de la Comunidad de Madrid, la conservadora Isabel Díaz Ayuso
Quiere atraer igualmente a otras izquierdas periféricas, incluso independentistas, como es Bildu en el País Vasco, o el Bloque Nacionalista Galego (BNG) en Galicia.
La izquierda a la izquierda del PSOE
Su voz suena ahora tan fuerte que parece que está arrastrando también a otros partidos de izquierda a la izquierda del Partido Socialista (PSOE) de Pedro Sáchez.
Así, Sumar, los Comuns e Izquierda Unida, que constituyen el núcleo de la formación que comparte Gobierno con el PSOE desde 2023, han abierto del foco con la invitación a otras formaciones, de cara a las próximas elecciones generales.
El nuevo frente de izquierdas que propone Rufián tiene semejanzas, pero también diferencias con otras iniciativas anteriores. "Frente a 220 diputados de la derecha y la extrema derecha, decir que tenemos que hacer algo diferente no es ninguna locura", dijo el pasado martes. "Quizá tengo un 0 % de apoyo político, pero quiero creer que tengo un porcentaje más alto de apoyo popular", aseveró.
A pesar de su alma independentista, siempre se ha mostrado a favor de la clase trabajadora. "Soy catalán y soy independentista, pero por lo que sea, porque me lo pide el cuerpo, a mí me parece que la clase trabajadora es la misma en Cornellà [Barcelona] que en Vallecas [Madrid]", dijo también esta semana, apostando por no dejar huérfanos a unos votantes que les requieren pasar a la acción.
Por el momento, Rufián ha negado que tenga ninguna intención de encabezar el movimiento que está en marcha y ya ha creado tanta expectativa en el país. Sin embargo, no sería la primera vez que sus intenciones cambian en función de la realidad política.