Desayuno con mal sabor: caótico encuentro de la UE antes de la Conferencia de Múnich

Según reportes, la propia Giorgia Meloni, que fue la organizadora de la reunión oficial, llegó tarde.

A unos no los invitaron, otros llegaron tarde y a varios ni siquiera les dieron la palabra: un desayuno informal de líderes europeos previo a una reunión clave de la UE terminó en frustración y reproches, informa Politico.

El encuentro, organizado antes de la Conferencia de Seguridad de Múnich por Italia, Alemania y Bélgica en un hotel cerca del castillo de Alden Biesen —donde debían celebrarse las conversaciones formales sobre la economía del bloque—, reunió a 19 de los 27 jefes de Estado y de Gobierno de la UE. Según tres diplomáticos de países que no fueron invitados, la ausencia de algunos miembros alimentó el temor de que la reunión principal fuera un acuerdo cerrado "entre bastidores".

De acuerdo con el diario El Mundo, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, protestó ante Roma por la decisión.

A su vez, el primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, ironizó ante la prensa que se encontraba "en espléndido aislamiento" mientras otros desayunaban. "No nos invitaron" y "no entiendo la necesidad" de que un "club privado" se reúna por separado, afirmó Martin.

Por su parte, el primer ministro belga, Bart De Wever, negó que se estuviera formando un grupo rival. "Creo que todo el mundo fue invitado", dijo, y añadió que no quieren generar la percepción de que un bloque grande busque imponer su voluntad a otros países.

El malestar aumentó cuando el desayuno retrasó la llegada de varios asistentes a la reunión oficial. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, comenzó el primer debate sobre crecimiento económico antes de que estuvieran representadas las tres mayores economías, ya que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, el canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, llegaron tarde tras el encuentro informal. Un funcionario de la UE dijo a Politico que Costa abrió la discusión poco antes de las 11.00 para intentar mantener el calendario, pero un diplomático de un país que asistió al desayuno resumió el contenido así: "Nada".