La rápida mejora de los modelos más avanzados de inteligencia artificial (IA) podría desencadenar una disrupción acelerada en el mercado laboral incluso dentro de un año, advierte un emprendedor e inversor del sector IA Matt Shumer, CEO de la 'startup' HyperWrite.
En un artículo de opinión centrado en su experiencia reciente con herramientas de IA, Shumer señala que la sociedad desestima el ritmo y la escala del avance de las tecnologías de IA y compara la situación con febrero de 2020, cuando la mayoría no prestaba mucha atención al virus covid que estaba propagándose ultramar.
"La razón por la que tanta gente del sector está dando la voz de alarma ahora mismo es porque esto ya nos ha pasado a nosotros. No estamos haciendo predicciones. Les estamos contando lo que ya ha ocurrido en nuestros propios trabajos y les estamos advirtiendo de que ustedes serán los siguientes", escribe el autor, que es usuario temprano de IA y lleva seis años construyendo una 'startup' en el área.
Shumer describe en primera persona cómo la importancia de su trabajo empezó a desaparecer: simplemente, las herramientas se volvieron capaces de ejecutar lo que antes justificaba su rol.
Saltos tecnológicos
Apunta al cambio en una secuencia de aceleración de la tecnología que, según cuenta, se hizo evidente durante 2025. Hasta entonces, dice, los modelos mejoraban con saltos importantes, aunque espaciados, lo suficiente como para adaptarse.
Luego, el ritmo se comprimió: cada nueva versión no solo rendía más, sino que ampliaba la brecha con la anterior y, además, aparecía en menos tiempo.
El punto de inflexión emocional llegó el pasado 5 de febrero con el lanzamiento simultáneo de dos nuevos modelos: GPT-5.3 Codex (OpenAI) y Opus 4.6 (Anthropic). A partir de ese día, afirma, sintió que lo que estaba viendo ya no era una mejora en crecimiento.
"Tenía algo que, por primera vez, parecía un juicio", expresa.
Shumer relata que, tras el salto de rendimiento observado a principios de este mes, parte del trabajo técnico que antes realizaba en forma directa puede delegarse casi por completo: describe objetivos en su lengua natural y el sistema genera productos terminados, prueba funciones y corrige errores de manera iterativa.
El empresario indica que los nuevos modelos de IA han sido desarrollados ya parcialmente por la misma inteligencia artificial, tal como lo confirman la documentación de GPT-5.3 Codex y el CEO de Anthropic, Dario Amodei.
A su juicio, esa automatización, que inicialmente afectó a tareas de programación, se trasladará a otras profesiones a medida que los sistemas ganen capacidad, pasando de ser una "herramienta útil" a algo que "hace el trabajo mejor" que su operador humano.
Empleos en riesgo
El experto incluye entre los empleos bajo amenaza el trabajo jurídico (IA ya es capaz de leer contratos, hacer resúmenes de casos judiciales, redactar informes y realizar investigaciones jurídicas), el análisis financiero (creación de modelos financieros, análisis de datos, redacción de memorandos de inversión, generación de informes), la creación de contenido (textos publicitarios, periodismo, redacción técnica), la ingeniería de 'software', el análisis médico (lectura de escaneos, análisis de resultados de laboratorio, sugerencia de diagnósticos, revisión de bibliografía) y servicios al cliente.
La lista no es exhaustiva y si algún tipo de labor no está incluido, no significa que esté a salvo, remarca, y añade que "casi todo el trabajo intelectual se está viendo afectado".
"Nada de lo que se puede hacer en un ordenador es seguro a medio plazo. Si su trabajo se desarrolla ante una pantalla (si la esencia de lo que usted hace es leer, escribir, analizar, decidir y comunicar a través de un teclado), la IA viene a por una parte importante de ello. El plazo no es 'algún día'. Ya ha comenzado", indica Shumer.
Por otra parte, aclara que las personas que desarrollan los sistemas de IA pronostican "entre uno y cinco años", mientras que "algunos dicen menos".
"Por lo que he visto en los últimos meses, creo que 'menos' es más probable", advierte.
"IA no deja un hueco conveniente al que trasladarse"
El empresario tecnológico habla de las amenazas que llevan consigo los esperados cambios en el mercado laboral en comparación con las alteraciones de las anteriores olas de automatización.
"IA no está sustituyendo una habilidad específica. Es un sustituto general del trabajo cognitivo. Mejora en todo simultáneamente", acentúa.
Por ejemplo, cuando las fábricas se automatizaron, los trabajadores desplazados pudieron recapacitarse como empleados de oficina. Cuando Internet perturbó el comercio minorista, los trabajadores se trasladaron a la logística o los servicios.
"Pero la IA no deja un hueco conveniente al que trasladarse. Sea cual sea la formación en la que uno se recalifique, [la IA] también mejora en ella", puntualiza Shumer.



