Díaz-Canel encabeza una jornada de preparación para la defensa de Cuba

El evento demostró que "quien se atreva a invadir terreno cubano encontrará fuerzas muy hostiles", dice un comunicado de la Presidencia de Cuba.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, lideró el viernes varias actividades centradas en el entrenamiento de las Fuerzas Armadas del país, en el contexto de una potencial invasión enemiga. La iniciativa se realizó con motivo del Día Nacional de la Defensa.

Las acciones se llevaron a cabo en el municipio de Cerro y contaron con la presencia del presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esteban Lazo Hernández, y el general de Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

El evento demostró que "si hay preparación y cohesión, quien se atreva a invadir terreno cubano encontrará fuerzas muy hostiles", dice un comunicado de la Presidencia de Cuba.

Díaz-Canel, por su parte, recibió información acerca de estructuras de defensa, objetivos tácticos y estratégicos, así como "sobre medidas organizativas y de aseguramiento con vistas a garantizar la defensa ante un posible desgaste sistemático e invasión enemiga". 

La presidenta del Consejo de Defensa Municipal de Cerro, Mai-Lin Alberty Arozarena, expresó que "cuando la Patria está amenazada de anexionistas, cuando está amenazada de una administración que recrudece con medidas, entonces la respuesta del pueblo tiene que ser la preparación y la defensa a ultranza de sus conquistas".

Amenazas de Trump a Cuba

El 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declaraba la "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales", como Hamás y Hezbolá, y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China.

Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen a contravía de la orden ejecutiva de la Casa Blanca. Posteriormente, el inquilino de la Casa Blanca reconoció que su Administración mantiene contactos con La Habana e indicó que se proponen llegar a un acuerdo, aunque calificó al país caribeño de "nación en decadencia" que "ya no cuenta con Venezuela" para sostenerse.

Estas palabras tienen lugar en medio del bloqueo económico y comercial que mantiene EE.UU. contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca. 

"Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida por EE.UU. hace 66 años, y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la patria hasta la última gota de sangre", manifestó el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.

"Esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales", afirmó el mandatario. Todas las acusaciones infundadas de Washington han sido rechazadas sistemáticamente por La Habana, que ha advertido que defenderá su integridad territorial.