El Pentágono concluyó que las compañías chinas Alibaba, Baidu y BYD deben incorporarse a una lista de empresas con presuntos vínculos con el Ejército chino, pero la publicación del documento oficial ha acabado envuelta en confusión, después de que el archivo fuera retirado abruptamente del sitio, según el intercambio entre el Departamento de Guerra y el Registro Federal.
En concreto, la mañana del pasado viernes, el Departamento de Guerra envió al Registro Federal la actualización obligatoria de la lista de 'Empresas Militares Chinas'. El documento se publicó en forma de PDF durante aproximadamente una hora, pero luego fue retirado a petición del Pentágono sin que se ofreciera una explicación, recoge Financial Times.
A su vez, Reuters indicó que el PDF que estuvo disponible también excluía de la lista a los principales fabricantes chinos de chips de memoria CXMT y YMTC. Esa decisión provocó críticas de sectores en Washington que temen que el aumento de la capacidad de fabricación de chips de estas compañías pueda fortalecer las capacidades militares de China.
"Nos gustaría retirar este aviso de la inspección pública y retirar el aviso de su publicación en el Registro Federal", señaló el Pentágono en una carta dirigida al Registro Federal sin detallar el motivo.
Por su parte, Chris McGuire, exfuncionario del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca durante la Administración de Joe Biden, dijo que espera que el documento se haya retirado. "Ojalá [el Pentágono] haya retirado el documento, porque eliminar a CXMT y YMTC fue un error", afirmó, añadiendo que esa explicación sería coherente con la incorporación de otras empresas relevantes para la cadena tecnológica de inteligencia artificial de China, como Alibaba y Baidu.
A mediados de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, dio un nuevo paso en su agenda económica al fijar un arancel del 25 % sobre determinados chips de inteligencia artificial. La medida afecta a procesadores de alta gama, como el H200 de Nvidia y el MI325X de AMD. En la orden se admite que Estados Unidos produce íntegramente "solo alrededor del 10 % de los chips que necesita", lo que lo vuelve "altamente dependiente de las cadenas de suministro extranjeras", algo que supone "un riesgo significativo para la economía y la seguridad nacional".