El subsecretario de Guerra para Política de Estados Unidos, Elbridge Colby, afirmó este sábado en la Conferencia de Seguridad de Múnich que Washington busca mantener una relación "estable y respetuosa" con China y evitar un conflicto abierto, pero dejó claro que pretende hacerlo "desde una posición de fuerza", mientras la Administración de Donald Trump sigue guiándose por el enfoque 'EE.UU. primero' ('America First', en inglés).
Colby sostuvo que en Pekín existe la percepción de que Estados Unidos intenta "estrangular" el crecimiento económico chino o "contenerlo", no obstante, aseguró que ese no es el objetivo de Washington. Señaló que, si bien ambos países compiten y buscan ventajas, la intención declarada de la Casa Blanca es garantizar que Estados Unidos y sus aliados "operen desde una posición de fuerza", también en los ámbitos económico y comercial.
El funcionario dijo que el Gobierno estadounidense "comprende y respeta" los "tremendos logros" alcanzados por China en el desarrollo de su economía y reconoció igualmente su fortalecimiento militar, calificándolo de "muy significativo". Declaró que Washington "actúa en consecuencia, pero con respeto y mirada clara".
En este contexto de turbulencias en las relaciones entre el gigante asiático y Estados Unidos, Colby explicó que el objetivo de la estrategia de la Administración Trump es alcanzar un "equilibrio de poder favorable y estable" en las relaciones con Pekín, combinando la disuasión militar en el Indo-Pacífico con la posibilidad de un comercio "mutuamente beneficioso".