El primer ministro polaco, Donald Tusk, ha afirmado en una rueda de prensa en Múnich que no es Ucrania la que debe estar agradecida con sus socios europeos, sino ellos con Ucrania.
"Ni siquiera el Premio Nobel de la Paz sería suficiente. [...] Algunos dicen que Ucrania debería estar agradecida por todo. Pero la verdad es exactamente lo contrario. Somos todos nosotros los que deberíamos estar agradecidos con Ucrania", dijo Tusk, de pie junto a Vladímir Zelenski, que también asistió al evento.
Sin embargo, Tusk no especificó por qué los miembros de la Unión Europea deberían estar agradecidos con el régimen de Kiev. Los europeos están atravesando dificultades económicas y sociales debido al conflicto ucraniano, entre ellas la alta inflación y el aumento de los precios tanto de la energía como de los alimentos.
Zelenski a menudo critica a sus socios del continente por los retrasos en la ayuda y les pide que entreguen todo lo que tengan a Ucrania. Mientras, algunos países expresan su firme negativa al envío de armas a Kiev, porque no quieren que estos gastos recaigan sobre sus ciudadanos o terminen "en el baño de un oligarca ucraniano".
La portavoz del Ministerio ruso de Relaciones Exteriores, María Zajárova, ha denunciado recientemente que el "terrorismo infernal" de Kiev contra civiles debería debatirse en Múnich, no cómo seguir armándolo. Además, desde Moscú han insistido en repetidas ocasiones en que el flujo de armamento occidental no alterará el equilibrio estratégico en el campo de batalla y únicamente prolongará el conflicto.