Tucker Carlson: Los estadounidenses no votaron a Trump para que mate al líder supremo de Irán

El periodista criticó que la agenda política del presidente de EE.UU. haya sido "secuestrada" por asuntos que responden a los intereses de otros países.

El periodista estadounidense Tucker Carlson opina que la agenda política del presidente Donald Trump ha sido "secuestrada" por asuntos ajenos a los intereses de la ciudadanía. 

En una entrevista para el podcast 'Reality Check' emitida el 12 de febrero, Carlson señaló que, si bien no odia al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, le "enfurece" el hecho de que "los políticos estadounidenses permitan que la agenda por la que Trump fue elegido sea secuestrada por un país extranjero".

En este contexto, señaló que ni "un 10 %" de los estadounidenses votó por el republicano "porque quisieran un cambio de régimen en Irán". "De hecho, votaron en contra de eso", puntualizó.

El periodista señaló que si bien reconoce que "el mundo es complicado y que las cosas evolucionan y hay que responder a ellas a medida que surgen", la prioridad del electorado de Trump no estaba en la política exterior. "No puedes mirarme a la cara y decirme que la gente votó a Trump porque quería matar" al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, sostuvo.

"No fue así. Querían menos guerras en el extranjero", manifestó Carlson, que expresó su malestar por el hecho de que no se advierta a la ciudadanía de los riesgos asociados a un escenario semejante, como "la interrupción del suministro energético mundial y una depresión global".

En este sentido, apuntó que países de Oriente Medio previenen a Washington contra este tipo de medidas. "Entienden que querer que algo suceda y hacer que suceda son dos cosas diferentes. Y una vez que lo provocas, tienes que vivir con las consecuencias. Y la principal consecuencia en esta región es la interrupción del suministro energético, que alimenta al mundo y su crecimiento económico", subrayó. 

Tensiones entre EE.UU. e Irán

Las tensiones entre EE.UU. e Irán escalaron a comienzos de enero, tras la amenaza de intervención militar lanzada por el presidente Trump, en un contexto de protestas internas en Irán. Aunque luego las manifestaciones cesaron, Washington mantuvo la presión, redirigiendo su argumento hacia los programas nuclear y de misiles de Teherán.

El pasado 6 de febrero se celebró en Mascate, Omán, la primera jornada de contactos indirectos entre EE.UU. e Irán sobre la cuestión nuclear. Tras el encuentro, Trump aseveró que "Irán parece muy interesado en llegar a un acuerdo". Por su parte, Teherán describió el ambiente como "positivo" y confirmó la voluntad de mantener el canal de diálogo abierto

Al mismo tiempo, desde la nación persa han asegurado repetidamente que están preparados para responder a cualquier "error estratégico" de EE.UU. con golpes "pesados". Además, han advertido que un cese completo del enriquecimiento de uranio es "absolutamente inaceptable" para Irán.