Una nueva planta de explosivos en una ciudad de Gales (Reino Unido) sigue sin abrir más de seis meses después de la fecha prevista, según informó el medio The Guardian. El centro se considera clave para aumentar la producción británica de municiones y reforzar el suministro de proyectiles a Ucrania, multiplicando por 16 la capacidad del Reino Unido para fabricar obuses y ayudando a reponer las existencias, que están en descenso.
La multinacional británica dedicada al sector armamentístico BAE Systems confirmó el retraso y lo atribuyó a una decisión tomada a mitad de la construcción, en 2025, para duplicar la capacidad inicial de la instalación. El Gobierno británico busca incrementar de forma notable la producción nacional de explosivos para reducir la dependencia de otros países, luego de haber importado tradicionalmente componentes de Estados Unidos y Francia.