Elon Musk ha incorporado a SpaceX y a su filial xAI a un concurso reservado del Departamento de Guerra de EE.UU. para desarrollar tecnología de enjambres de drones autónomos controlados por voz, según fuentes citadas por Bloomberg bajo condición de anonimato. Ambas compañías figuran entre el reducido grupo seleccionado para disputar un premio de 100 millones de dólares en un programa lanzado en enero.
La competición, de 6 meses de duración, tiene como objetivo desarrollar 'software' capaz de traducir órdenes verbales de mandos militares en instrucciones digitales que coordinen múltiples drones por aire y mar, operando en modo enjambre y con capacidad para perseguir objetivos de forma autónoma. El proceso se estructurará en cinco fases, desde el desarrollo del 'software' hasta pruebas con plataformas reales, con un uso explícitamente ofensivo.
La firma xAI ha iniciado en paralelo una campaña de contratación de ingenieros con acreditaciones de seguridad 'secreta' para trabajar con contratistas federales. Previamente, había firmado acuerdos con el Pentágono para integrar su chatbot Grok en sistemas gubernamentales y para incorporar sus herramientas de inteligencia artificial (IA) a estructuras militares, mientras que SpaceX, tradicional proveedor de cohetes y satélites de comunicaciones e inteligencia, se adentra ahora en 'software' para sistemas ofensivos.
El proyecto evidencia el interés del Pentágono en implementar la IA en el campo de batalla. Esta iniciativa ha suscitado inquietud, incluso entre responsables de Guerra y expertos, que alertan de los riesgos de emplear modelos generativos en decisiones operativas sin intervención humana directa.
Musk ha defendido la prohibición de las armas autónomas ofensivas, que pueden seleccionar y atacar sus propios objetivos.