En Estonia se ha agotado la leña seca en medio de las persistentes heladas en el país, informa el medio local ERR. El déficit se ve agravado por el aumento de los precios de la electricidad, lo que hace que el corte y procesamiento de la leña con equipos eléctricos resulte poco rentable.
"En este momento solo tenemos madera fresca; no nos queda nada seca. Este año ni siquiera producimos leña seca. En años anteriores las ventas de leña seca fueron tan bajas que hemos pasado a centrarnos más en la venta de madera fresca", declaró el propietario de un aserradero local.